guez llamado Comején (mi padre) y el odontólogo Jaime Ramírez; to-
dos se resguardaban de la acción de los godos recalcitrantes quienes
pedían pena de muerte para comunistas y liberales, alinderados con
el Movimiento Revolucionario Liberal (MRL) como salida de futuro.
La brisa fresca llegada de la Cuba recién triunfante de Fidel Castro
y el Che Guevara, motivaba a todos, pero esa revolución estaba le-
jos y ellos necesitaban algo más cercano auténtico y del país; anhelo
que se comenzaba a personificar en los trabajadores petroleros de
Barrancabermeja, los universitarios de Bucaramanga y en un movi-
miento campesino liderado por José Ayala y Luís José Solano Sepúl-
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MEMORIA COLECTIVA