Revista Huracán - Edición número 12 Edición 12 | Page 23

Deportes Amateur | Por Laura Corriale casa, Huracán. Y se veía desde el balcón del hogar que compartía con mi familia, como si fuera un palco de la Platea Alcorta. Me habían dicho que sí, que llegaba a Mayores, y al final no. Terminó el año, volví a Reserva y lejos de Primera. Fue recién dos años después, en abril de 1991, que entré como suplente en Primera por seis minutos. Ingresé y Leonardo Duhalde (actual coordina- dor de la disciplina), al que reemplacé, me dijo ‘fuerza, mirá que esto es Huracán’. Ahí se me pasaron todos los nervios. Y no me lo olvidé más”. En ese momento, comenzó oficialmente un camino que le dejó “muchos más logros que fracasos” al de- portista de 45 años, que pudo conocer lugares del in- terior del país, Europa y hasta Oceanía. “Lo que me terminó de formar como profesional es que nunca dejé de pensar en el club y en el barrio. Cuando viajaba como jugador, lo hacía con toda esa mochila. Nunca lo pude dejar de lado”. ¿Hoy sos consciente que te convertiste en el referen- te para los más jóvenes que vos mismo observabas y admirabas cuando eras chico? Me empecé a dar cuenta hace unos años, porque uno trata de siempre de no aceptar que se va haciendo grande, que va largando. Que no vas a ser más jugador Sebastián con su padre. 23