Delirio
“Del amor fluye el delirio constante y del olvido nacen las despedidas repen nas”
Piel canela, labios rojizos y caminar sensible fueron las expresiones con nuas de su
perecido des no y entre viento y marea su tregua se desvanece ocultando rasgos de
dolor y miseria, porque el amor a simple vista se rodea de cálidos sen mientos
reservando humillación y desvis endo un futuro agotador.
Sin el consen miento de tus despedidas por las cuales saborean triunfo ante nuestro
silencio, las virtudes opuestas e ingratos recuerdos contemplan un crudo amanecer y
aquellas esperanzas muertas intuyen falsas victorias.
¡Hoy! Enumerar cada detalle de tu sonrisa, disminuir el silencio de las caricias,
conjugar el amor, confundir una despedida con cálidas rencillas, suele impregnar los
sensibles recuerdos de tu olvido, contagiando virtudes hacia nuestro amanecer por
lo cual hablar de su sonrisa es confiar la expresión más e mera de mis recuerdos,
impregnando sensibles pasa empos de su olvido mientras las virtudes contagian
amaneceres indefensos.
El amor...pecado mortal que los dioses concedieron a sus hijos intuyendo destrucción
y redención entre nuestras debilidades, turbia palabra envuelta con miles de
significados, tenue despertar resuelto en júbilos infiernos pero ¿Qué es el amor? Si
la conciencia se torna insignificante y el corazón testarudo.
Y al finalizar una batalla sin encontrar solución ¿Qué nos queda? ¿Amor, dolor y
reflexión? ¿Amor, para qué? Si decaímos en la san dad del pecado. ¿Dolor, por qué?
Si los errores son co dianos y las ofensas pasajeras.
Y por úl mo, ¿Reflexión? El ser humano no suele meditar sus complejos y su agonía
es eterna.
Juan Salazar Gonzáles
FRAGMENTO