Revista de Arte Fragmento No. 3 | Page 4

Cupido Veleta ¡Oh, amor! Llamas a mi puerta, con dulces palabras de promesas, no te das cuenta que ya no creo en ellas, después de una vida a tu espera. ¡Oh, Cupido! Despistado en las saetas, erraste el ro en la fiesta, confundiendo mi ser con otra presencia, que esperaba ansiosa las delicias eternas. ¡Cuán desgraciado es el des no, que ofrece dádivas de recompensas, al primero que pasa por el camino! ¡El tren sigue su recorrido, con un Cupido veleta que disfruta de errar el sino! Antonia Rodríguez Ferreiro Verin 29 Enero 2017 REVISTA