REVISTA CONSULTORIA MAYO 2020 Revista consultoria mayo 2020 | Page 65

La estrategia de las empresas Una encuesta de Beneficios, presenta- da el año pasado y realizada entre 240 compañías con operaciones en México, señala que dos terceras partes de las empresas cuentan con un adecuado ali- neamiento de los programas con los va- lores y objetivos organizacionales, pero menos de la mitad ha logrado atender a necesidades específicas de los distin- tos grupos de empleados o promover ciertos comportamientos con base en el diseño de sus programas de beneficios. Más de la mitad de las organizaciones tiene como prioridad para los tres años siguientes, el incorporar programas de bienestar a la estrategia integral de be- neficios. De las distintas iniciativas refe- rentes al bienestar, aquellas enfocadas al manejo de estrés y resiliencia se re- portan como las de mayor foco para los años venideros. Siendo un segundo lugar cercano el manejo de enfermedades crónicas. El enfocar esfuerzos en el control de es- trés tiene no solo un tinte altruista sino de negocio; los días de absentismo y pre- sentismo están altamente correlaciona- dos a temas de ansiedad y estrés. Aún cuando una necesidad perma- nente es la contención de costos de programas de salud a los empleados, a diferencia de otros países, en México solo uno de cada tres empleadores se centra en la opción de transferir mayor propor- ción de los costos al empleado mismo. Las estrategias a enfocarse se observan como aquellas que contienen los costos operativos y maximizan el retorno en la inversión (mediante aumentar las métri- cas de retención, por ejemplo). La prioridad preponderante en esta di- mensión es claramente mejorar la cali- dad en las estrategias de comunicación de beneficios a los empleados. Esto no solo en el contexto de comprender el beneficio en sí, sino en la comprensión del valor de este en un entorno de remu- neración total. Respecto a proveer un mayor grado de elección al em- pleado, la estrategia de las empresas está dividida casi uniformemente en las tres maneras de lograr esto, de- pendiendo del momento organizacional: proveer bene- ficios adicionales a costo del empleado, permitirle elegir el nivel de ciertos beneficios y un esquema de flexibili- dad en cuanto al beneficio en sí y el nivel de este. Actualmente las compañías buscan contar con una do- cumentación más formal y actualizada de los progra- mas de beneficios y políticas –esto para contar con los antecedentes en la toma de decisiones ante el even- tual cambio de liderazgo en las empresas-. El manejo y protección de información sensible es también un punto relevante en las prioridades de los empleadores, siendo esto en parte como respuesta a leyes de protección de datos más estrictas, local y global. De acuerdo a lo que he observado como consultor en beneficios, la estrategia general en el diseño de be- neficios se basa en las tres prioridades principales que son: planeación y presupuesto, competitividad en el mercado laboral y análisis de costos y riesgos. Estas tres prioridades solo pueden abordarse de manera efectiva mediante la generación y adecuado análisis de infor- mación confiable, periódica y objetiva. Aunado a esto, en su búsqueda por adoptar valor por la inversión, las empresas se están apoyando en encuestas a emplea- dos estratégicamente diseñadas para medir el pulso y el valor percibido. Las actividades laborales, físicamente en el lugar de tra- bajo o no, ocupan gran parte del día y la vida de las personas, lo cual tiene la consecuencia directa de ge- nerar una codependencia en el cuidado y atención de la salud entre el empleado y las empresas. Siendo así, el aplicar un proceso ordenado, bien planificado y moni- toreado en el diseño, comunicación y administración de programas de beneficios de salud, representa un ganar -ganar para las empresas y sus colaboradores. www.revistaconsultoria.com.mx 63