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Cultura
El éxito ecuestre
de Tolsá…
resguardando las puertas del Museo Nacional de Arte.
A
l escuchar el apelli-
do Tolsá, tal vez se
venga a la mente
la famosa escultura
“El Caballito” de la Ciudad
de México. Si no es así, lo in-
vitamos a conocer la historia
de esta pieza, que en más
de tres ocasiones ha cam-
biado de ubicación.
Fue en el año de 1788 cuan-
do Carlos IV llegó al trono de
España, y en su honor y de
su antecesor Carlos III, pro-
pusieron construir dos esta-
tuas ecuestres. Sin embargo,
debido a la falta de recursos
solo se llevó a cabo una.
La primera figura de Carlos
IV fue tallada por Santiago
Sandoval,
indígena
de
Tlatelolco y colocada en la
Plaza Mayor de la Ciudad
de México, teniendo corta
duración y se desgastó al
cabo de dos años.
Arquitecto español
de renombre
Manuel Vicente Agustín
Tolsá y Sarrión nació el 4 de
mayo de 1757 en la Villa de
Enguera. En su natal España,
fue un reconocido ingenie-
ro, escultor y arquitecto, así
que en 1790 fue designado
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director de escultura de la
Academia de San Carlos en
México. El artista fue una im-
portante figura al difundir el
estilo neoclásico. cual, después de su restau-
ración resguarda las puertas
del Museo Nacional de Arte.
En 1794, el virrey de la Nueva
España, Miguel de la Grúa
Talamanca, pidió sustituir a
la estatua anterior con una
de bronce y dejó a Tolsá a
cargo de la pieza. Este caballito fue inaugu-
rado en 1992, con afán de
sustituir al de Manuel Tolsá.
La figura es obra del escultor
Enrique Carbajal; esta mues-
tra la cabeza de un caballo
y está construida con pla-
cas de acero y recubierta
con esmalte acrílico. Con 28
metros de altura, la pieza ha
desatado polémica desde
su inauguración. Sin embar-
go, para el artista fue signi-
ficativo reemplazar la figura
de Tolsá, por lo que, en su
tiempo, señaló que decidió
hacer un paralelo en el con-
cepto plástico.
La primera ubicación de
la estatua fue en el Centro
Histórico de la Ciudad de
México, se dice que para la
inauguración se llevó a ca-
bo un festejo que duró tres
días. No obstante, tras el mo-
vimiento de independencia
esta fue ubicada en el pa-
tio de la entonces Pontificia
Nacional Universidad de
México en la que permane-
ció casi treinta años.
En 1852 la figura de Carlos
IV fue movida a la Plaza de
la Reforma, actualmente
conocida como la Glorieta
del Caballito; y a pesar de
permanecer ahí 127 años,
en 1979 se trasladó a la calle
Tacuba. No fue hasta 2013
que ciudadanos denuncia-
ron a través de redes socia-
les daños de la estatua, la
¿Y el “Caballito” de Reforma?
Y usted, ¿conocía la historia
de nuestros “caballitos”?
Por: Alejandra Cervantes Neri