REVISTA CONSULTORIA MAYO 2020 Revista consultoria mayo 2020 | Page 66

Cultura El éxito ecuestre de Tolsá… resguardando las puertas del Museo Nacional de Arte. A l escuchar el apelli- do Tolsá, tal vez se venga a la mente la famosa escultura “El Caballito” de la Ciudad de México. Si no es así, lo in- vitamos a conocer la historia de esta pieza, que en más de tres ocasiones ha cam- biado de ubicación. Fue en el año de 1788 cuan- do Carlos IV llegó al trono de España, y en su honor y de su antecesor Carlos III, pro- pusieron construir dos esta- tuas ecuestres. Sin embargo, debido a la falta de recursos solo se llevó a cabo una. La primera figura de Carlos IV fue tallada por Santiago Sandoval, indígena de Tlatelolco y colocada en la Plaza Mayor de la Ciudad de México, teniendo corta duración y se desgastó al cabo de dos años. Arquitecto español de renombre Manuel Vicente Agustín Tolsá y Sarrión nació el 4 de mayo de 1757 en la Villa de Enguera. En su natal España, fue un reconocido ingenie- ro, escultor y arquitecto, así que en 1790 fue designado 64 REVISTA CONSULTORÍA NÚM. 90 director de escultura de la Academia de San Carlos en México. El artista fue una im- portante figura al difundir el estilo neoclásico. cual, después de su restau- ración resguarda las puertas del Museo Nacional de Arte. En 1794, el virrey de la Nueva España, Miguel de la Grúa Talamanca, pidió sustituir a la estatua anterior con una de bronce y dejó a Tolsá a cargo de la pieza. Este caballito fue inaugu- rado en 1992, con afán de sustituir al de Manuel Tolsá. La figura es obra del escultor Enrique Carbajal; esta mues- tra la cabeza de un caballo y está construida con pla- cas de acero y recubierta con esmalte acrílico. Con 28 metros de altura, la pieza ha desatado polémica desde su inauguración. Sin embar- go, para el artista fue signi- ficativo reemplazar la figura de Tolsá, por lo que, en su tiempo, señaló que decidió hacer un paralelo en el con- cepto plástico. La primera ubicación de la estatua fue en el Centro Histórico de la Ciudad de México, se dice que para la inauguración se llevó a ca- bo un festejo que duró tres días. No obstante, tras el mo- vimiento de independencia esta fue ubicada en el pa- tio de la entonces Pontificia Nacional Universidad de México en la que permane- ció casi treinta años. En 1852 la figura de Carlos IV fue movida a la Plaza de la Reforma, actualmente conocida como la Glorieta del Caballito; y a pesar de permanecer ahí 127 años, en 1979 se trasladó a la calle Tacuba. No fue hasta 2013 que ciudadanos denuncia- ron a través de redes socia- les daños de la estatua, la ¿Y el “Caballito” de Reforma? Y usted, ¿conocía la historia de nuestros “caballitos”? Por: Alejandra Cervantes Neri