Revista Ciencia y Tecnología Nº 5 | Page 44

toriedad del proceso de innovación, es posible encontrar un modelo de éxito.” (Tidd et al., 2005) En este sentido,(López, Montes, & Vasquez, 2007) sugieren en su libro: “… la innovación no es un proceso sencillo sino más bien complejo y arriesgado. La creatividad y la generación de conocimiento útil necesitan de una gestión continua dentro de la empresa, debiéndose para ello establecer técnicas sistemáticas que permitan estar alerta y aprender continuamente. Así, la innovación requiere flexibilidad y también rigidez: La flexibilidad para generar diferentes ideas y ver los problemas y oportunidades de una forma nueva y diferente. Rigidez para que la innovación sea un estilo de vida dentro de la empresa, para establecer rutinas que permitan identificar oportunidades y explotarlas. A lo largo del tiempo varios de los autores en gestión de la innovación han centrado su enfoque desde dos perspectivas distintas pero complementarias para ciertos autores. El primero, define la gestión de la innovación como la creación de precondiciones que promuevan la creatividad a través de estructuras formales y reglas, incidiendo en la exploración más que en la explotación, tal y como lo plantea (Dankabaar, 2003ª, Van De ven, 1986). El objetivo bajo este enfoque es la creación de las condiciones que propicien la innovación. A esta aproximación, se le denomina también Capacidad de Innovación Empresarial. Según (Perdomo-Ortiz et al 2006) citado por (Ygartua, 2009). Este enfoque, se basa en el análisis conceptual de la innovación realizado por (Tether, 2003), para quien una de las acepciones de la innovación es considerada como una capacidad empresarial asociada a la adopción de algo nuevo. De esta manera, la innovación es una capacidad dinámica, y se presenta como un recurso estratégico que debe ser gestionado (Perdomo-Ortiz et al., 2006). El segundo enfoque está influenciado por la aproximación científica de la gestión de Frederick Winslow Taylor (1985-1915), la cual se debe entender a la gestión de la innovación como la aplicación de conocimiento al trabajo. Bajo este enfoque se han definidos modelos, donde se han estructurado procesos que a su vez se han subdivididos en fases orientados a resolver problemas específicos relacionados con dichos procesos. Diferentes autores hacen referencia a la necesidad de gestionar procesos de innovación, los cuales se estructuran en base a distintas fases. (Ygartua, 2009) cita a Brown (1997) quién afirma que la gestión de la innovación requiere de tres ciclos: del ciclo primario de innovación (proceso de generación de ideas, de producto, desarrollo de producto domness of the innovation process, it is possible to find a model of success.” (Tidd et al., 2005) In this sense, (López, Montes, & Vasquez, 2007) suggests in his book: “... innovation is not a simple process but rather complex and risky. The creativity and the generation of useful knowledge continual need of management within the company, this being due to systematic techniques that allow to establish alert and learn continuously. Thus, innovation requires flexibility and rigidity: The flexibility to generate different ideas and see the problems and opportunities of a new and different way. Stiffness to make innovation a way of life within the company, to establish routines to identify and exploit opportunities. Over time several of the authors in innovation management have focused their focus from two different but complementary for some authors. First, define management innovation as the creation of preconditions that promote creativity through formal structures and rules, focusing on exploration rather than exploitation, as it raises (Dankabaar, 2003a, Van De see, 1986). The objective under this approach is the creation of conditions conducive to innovation. In this approach, is also ca lled Business Innovation Capacity. According to (Perdomo-Ortiz et al 2006) cited by (Ygartua, 2009). This approach is based on the conceptual analysis of innovation conducted by (Tether, 2003), for whom one of the meanings of innovation is considered a business capacity associated with the adoption of something new. Thus, innovation is a dynamic capability, and is presented as a strategic resource that must be managed (Perdomo-Ortiz et al., 2006). The second approach is influenced by the scientific approach to the management of Frederick Winslow Taylor (1985-1915), which must be understood in the management of innovation and the application of knowledge to work. Under this approach have been defined models, which have structured processes which in turn are subdivided into phases aimed at solving specific problems related to these processes. Different authors refer to the need to manage innovation processes, which are structured based on different phases. (Ygartua, 2009) cites Brown (1997) who states that the management of innovation requires three cycles: primary cycle innovation (idea generation process, product, product and process development, production