Y esta falta de posibilidad de lo verdadero conducirá a la aniquilación de las costumbres y los mitos de la cultura española:
a. Casi abstractos perros buscan en vano alimento en los desperdicios del arroyo y nubes de moscas revolotean y se posan en las melifluas montañas de pasteles: negras, velludas, pringosas: como para empachurrar las obras completas del Fénix " del supremamente ensalzado dramaturgo nacional: el grande canard farsi de vuestra aguachirle castellana: nostalgia fugaz que te arrebata al bello siglo de Cartón Dorado y a tu país de mierda: obligándote a recitar, para consolarte, la Profecía del Tajo: oye que al cielo toca con temeroso son la pompa fiera que en África convoca el moro la bandera...( 120) b. lees a Séneca no, dices tienes que hacerlo: hay que desterrar las actitudes cómodas e intrascendentes: someter la realidad a los imperativos absolutos del espíritus: a un orden jerárquico, vertical …( 153)
El narrador prepara la destrucción que se opera en
la última parte de la novela, donde se arrasan tanto las raíces cristianas y el ego infantil del narrador como los orígenes de la religión católica:
La muchacha, vestida de monja, reza devotamente las oraciones, besa el crucifijo colgado sobre la cabecera de su reclinatorio, desgrana las cuentas de un rosario: altavoces sigilosos difunden en sordina un hit-parade de los Roiling Stones... la monjita se incorpora con un suspiro y, volviendo la
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