las palabras
van trazando los límites
demasiado precisos
nunca trascenderán ese confín
que exalta la carencia. ( 1-6)
Las palabras limitan la plasmación de la emoción, no
alcanzan a describir la experiencia y la hablante se siente
frustrada por la falta de trascendencia. En otros poemas, la
forma es abrupta y fragmentada como consecuencia de la
inhabilidad para aprehender la totalidad:
Ya todo se ha cumplido.
Perdura sólo el rastro.
Hay ahora un sosiego
que se llama silencio. ("Juana ... ,"44-47, 32)
La inhabilidad de aprehender la totalidad se plasma
en el largo poema "Juana. Las voces y el fuego". En los
versos 20-32, afirma Andrew Debicki, se nota la diferencia
de todos sus poemas anteriores publicados porque trata de
una figura histórica ("Life as Art, Art as Life; the Poetry of
Amparo Amorós," 41). La forma del largo poema es abrup-
ta y fragmentada como consecuencia de la frustración de
no capturar la totalidad.
y aprendo una canción que se llama destino
pero aún no comprendo
porque el vaho del miedo ha empañado la letra.
Otros días me angustian a aletazos
y un cuervo torrente despeña el corazón
en un vertiginoso molino de tormenta.
¿Es así la locura_
¿Es sentirse extraña,
quererlas arrancar
arañando a puñados
pero cómo
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