Revista Caracter 2 - 2014 Vol. 2 | Page 105

Amparo Amorós, cuya estética dominante en su obra está al servicio de su intimismo, mas ella elimina toda marca anecdótica, reteniendo solamente la esencia emocional de la experiencia. Amorós ha dicho al respecto: "Para mí, la vivencia interior es determinante a la hora de buscar una forma u otra de expresarse" (Ugalde, 80). Al estudiar la evolución de su poesía quedará de manifies- to su particular intimismo y su combinación única de ten- dencias poéticas, lo cual también es importante para com- prender el contenido genérico de su obra. En la poesía de Amparo Amorós se plasma una conden- sación de la llamada "poesía del silencio" y una emoción destilada de su experiencia que captura los momentos que huyen a la percepción. Hay también un deseo de totalidad y trascendencia que, como afirma Biruté Ciplijauskaité, es una tendencia presente en las obras de Amorós, en su ensayo "La retórica del silencio," describe brevemente: (... ) silencio, vacío, noche, espacio abierto, desierto, pá- gina en blanco, muro. Todo parece confluir hacia una ten- dencia que cuestiona la capacidad expresiva del lenguaje, que adopta una postura más modesta, menos enfática, ante la efectividad del decir y -acorde con el nihilismo y el des- encanto de su momento histórico- vuelve los ojos a calar, al insinuar, al aludir/eludir, a la desnudez, la concentración y la síntesis. (21) En la poesía de Amorós, esta noción de inadecuación del lenguaje es una constante que aparece temáticamente en sus poemas de Ludia (1983). En el poema "La estatua yaciente" la hablante expresa la preocupación que la domi- na ante el límite que le impone el lenguaje: Descrita en cada gesto