REFUGIO HARLAN Refugio - Harlan Coben ULT | Page 52

—Eso, eso, ¿vais a empezar a meteros mano en el comedor? —apoy ó Troy. —No —respondí—, eso os lo dejamos a vosotros. Se pusieron rojos como un tomate. Ema ahogó una carcajada. Buck abrió la boca, pero levanté la mano y le corté: —Sí, sí, lo sé: « hombre muerto» . —No, no sabes nada —me espetó Troy —. Te crees muy listo, pero no lo eres. —Bueno es saberlo. —Eres nuevo, así que te vamos a poner al día —se sumó Buck—: estás sentado con una perdedora. —Sí, una perdedora —le apoy ó Troy. Le di un mordisco a la pizza. —¿Te ha contado por qué la llaman así? —insistió Buck. Miré a Ema, que asintió, como diciendo que le dejase continuar. —Un día, ¿vale?, se estaba haciendo la emo en clase de Lengua española, ¿vale?, y como es chica, aunque sea gorda y fea… Hice ademán de levantarme, pero Ema negó con la cabeza. —… Vamos, que no es un chico, ¿vale?, y entonces, uno de nosotros… Creo que fuiste tú, ¿no, Troy ? ¿Fuiste tú? —Sí, fui y o —dijo henchido de orgullo mientras ambos sonreían. —Pues coge Troy y suelta en mitad de clase… así, sin más, sin pensarlo ni nada, ¿vale?… « La gorda esa no es emo, es ema» . ¿Lo pillas? —Lo pillo. —Porque estábamos en clase de Lengua española, ¿vale?, con todas esas aes y oes del masculino y el femenino al final de palabra… y se le ocurre lo de « ema» , ¡bum! ¡Sin más! —Vay a, ¿eh? Sois geniales. En ese momento llegó el Cuchara y dejó su bandeja también junto a la de Ema, al otro lado. Buck y Troy no podían creer que tuvieran tanta suerte. —No jodas, ¿tú también? —le soltó Buck e hizo como si clavase una bandera en el suelo—. Proclamo esta mesa Villabobos. Más risas. —Villabobos, Estados Unidos —apostilló Troy. —Ah, Estados Unidos —dije y o—, por si no sabíamos en qué país vivimos, ¿no? Empecé a levantarme, pero Ema me cogió del brazo una vez más y soltó: —Oy e, Buck, ¿por qué no le cuentas a Mickey por qué te llaman « Meabragas» ? —¡A mí nunca me han llamado así! —Claro que sí. Escucha atentamente, Troy, que es posible que a ti tampoco te lo hay a contado… aunque es absolutamente cierto. Cuando Buck estaba en cuarto