REFUGIO HARLAN Refugio - Harlan Coben ULT | Page 19

CAPÍTULO TRES Nunca conseguía abrir mi taquilla a la primera. La combinación no funcionaba bien, no me preguntes por qué. Acababa de introducir los números: 14, atrás hasta el 7, ahora al 28… pero nada, que no se abría. Iba a probarlo de nuevo cuando oí una voz familiar. —Colecciono muñecos cabezones —era el Cuchara. —Bueno es saberlo. El Cuchara me hizo un gesto para que me apartase y sacó un aro muy grande lleno de llaves y no paró hasta que encontró la que buscaba. La introdujo en la cerradura de mi taquilla y, voilà, abierta. —¿Cuál es la combinación? —Pues… no sé si debería decírtela. —Hooola —dijo mientras levantaba las llaves a la altura de mis ojos y hacía que tintineasen—. ¿Acaso piensas que la necesito para abrirla? « Pues también es verdad» , pensé. Le dije los números y se puso a enredar con el candado. Al rato me lo tendió. —No debería volver a darte problemas —y empezó a marcharse. —Cuchara, espera. —¿Cómo me has llamado? —dijo tras darse la vuelta. —Perdona, es que no sé cómo te llamas. —Cuchara… —dijo mirando al infinito y sonriendo, como si fuera la primera vez que pronunciaba aquella palabra—. Me gusta. Cuchara. Sí. Oy e, llámame siempre Cuchara, ¿vale? —Vale —y me miró, expectante—. Vale… Cuchara —y sonrió abiertamente. Quería hacerle una pregunta, pero no sabía por dónde empezar—. Esto… tienes muchas llaves. —Pero no me llames « Llaves» , ¿vale? Prefiero « Cuchara» . —Claro, no te preocupes. Hemos quedado que « Cuchara» . Antes me has dicho que tu padre es el bedel, ¿no? —Sí. Por cierto, ¿sabes la Bruja Blanca de los libros de Narnia? Me parece que está cañón. —Y a mí —intenté retomar el tema anterior—. Entonces, ¿tu padre puede entrar en cualquier lugar cerrado del instituto? —Pues claro —sonrió—; pero no hay por qué pedírselo a él. Yo tengo una copia de las llaves —y volvió a agitarlas frente a mí por si no tenía claro qué significa la palabra « llave» —. Pero no podemos entrar en el vestuario de las chicas. Se lo pedí una vez y … —Vale, vale, al vestuario de las chicas no. Pero ¿puedes entrar en otros lugares? El Cuchara se subió las gafas con el dedo.