Actualmente es muy común encontrar a esta cultura urbana por todas las colonias marginadas de nuestra ciudad, y a pesar de que muchas veces traen a su alrededor un ámbito de violencia y delincuencia es innegable que no son más que la respuesta a una represión social, que buscan en
una pandilla lo que ni la sociedad ni su familia pudo darles. Son jóvenes que buscan identificarse bajo el cobijo de una pandilla.
Los cholos han logrado construir un lenguaje muy amplio, su música, sus palabras, sus pintas con elementos que manifiestan su lucha por conservar su perfil mexicano y reconocimiento social.
Por lo general, el tema del cholismo ha sido tratado con gran subjetividad; en el cholo se ha encontrado un blanco común sobre quien descargar deficiencias carencias o frustraciones. Es necesario, por lo tanto, descubrir “al cholo real” y a la realidad del cholo.