RECUERDOS: Huellas Impresas en el Alma 002. Mayo. 2013 | Page 95

-A ti ¿Qué te gustaría ser hijo mío? -¡Astronauta! -Bien, entonces yo quiero que seas astronauta Recuerdo su rostro sonriente y sus ojos saltones de alegría cuando sostuvimos aquella conversación, salió correteando por toda la casa gritando “viva, viva, mi papito me deja ser astronauta, viva” y así transcurrió todo el día, hasta que mi amada esposa llego con Joel, él era más decidido y centrado, en cuanto llegó dijo que quería ser músico, que él no iba a pedir permiso, porque ya sabía que era lo que quería, de cierto modo me sentía tranquilo cada vez que Joel demostraba su independencia, porque sabía que era capaz de defenderse solo, pero debo reconocer que me hubiera gustado que fuera un poco más abnegado y me hubiera pedido permiso, es que era mi hijo, mío, hechos por mí, él y su hermano eran parte de mi vida, de mi existencia y debían hacer lo que yo les pidiera. Cuando mis hijos se hicieron mayores sentí que estaba perdiendo una parte de mis posesiones y mi más preciado tesoro, Joel fue el primero en graduarse de bachiller y enseguida entro a la universidad, me sentía impotente y con rabia cada vez que lo veía salir temprano de casa y a expensas lo oía regresar en las noches a comer y dormir, los fines de semana que lográbamos sostener conversaciones durante cada comida, lo veía y lo escuchaba cada vez más maduro, mas aprendido y consciente se sí mismo, sentí mucha ira, sentía que había perdido el control sobre mi hijo, ya ni me preguntaba si estaba de acuerdo con lo que haría, sino qu