Psicología, Deporte y Actividad Física. Investigaciones Aplicadas | Page 173
Los principios para la educación de la personalidad son generales porque se manifiestan y
verifican a través de las situaciones pedagógicas particulares y cotidianas, pero en el caso de la
escuela deportiva y de la formación de la personalidad de los deportistas atletas, adquieren una
singularidad y esencialidad muy propias ya que la actividad ( la propiamente deportiva ) y la
comunicación ( también la deportiva ) son rasgos distintivos de este proceso que se organizan
y ejecutan de manera muy propia y con características muy distintivas, ya que por ejemplo las
emociones que se producen en una competencia, en la discusión de un título individual o
colectivo, no se da en la formación general educacional de la escuela cubana.
Los principios para la educación de la personalidad en la escuela deportiva cubana
A nuestro criterio consideramos que los principios más importantes son:
I - Principio de la personalidad.
Este principio reconoce la individualidad, singularidad e irrepetibilidad de la personalidad
como configuración psicológica de una estructura consolidada en la que se integran,
conocimientos profundos, motivaciones consolidadas y generalizadas de carácter estable, que
orientan el comportamiento del sujeto de manera efectiva y útil hacia los roles fundamentales
que desempeña, confiere un enfoque personológico a la educación revelando el carácter
activo de la personalidad donde el alumno mantiene una interactividad entre la actividad y la
comunicación que se genera en su entorno y que en este caso es configurado por las
influencias pedagógicas de la escuela, la familia, la comunidad, los maestros, los coetáneos
entre otros.
Fernando .González e Hiram Valdés (1994) plantean que la personalidad constituye el nivel
regulador más elevado del comportamiento. Y F.González y A.Mitjáns (1989) enfatizan la
necesidad de personalizar el proceso de enseñanza, de evitar los procedimientos generales
dentro del proceso, tratando de diferenciar la acción del maestro sobre la base de las
características del niño, así como desarrollar la interacción comunicativa, sana y
personalizada entre alumnos y maestros, enfatizando el desarrollo de motivaciones hacia la
autonomía, la autorrealización y la creatividad de los alumnos. Es por ello que se hace
necesario que los profesores de las escuela deportivas cubanas tengan bien presente y dominen
con amplitud las exigencias y características psicopedagógicas del deporte que enseñan y
personalicen este proceso sobre la base las potencialidades y características particulares y
únicas de cada atleta, orientando el enfoque de su trabajo no solo al rendimiento deportivo,
sino a la formación de ese deportista hacia la vida en general, procurando que los mismos
obtengan los mejores resultados de los roles que desempeñan ( sean académicos o deportivos )
y así lograr confianza, seguridad, optimismo y una concientización real de las potencialidades
de cada uno, lo que indudablemente repercutirá de manera muy positiva en el desarrollo y
educación de su personalidad.
El proceso pedagógico-deportivo está dirigido a alumnos atleta en diferentes etapas de su
ontogenia, a personalidades en desarrollo, por tanto, hay que partir de ellas para educar, y a la
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