Psicología, Deporte y Actividad Física. Investigaciones Aplicadas | Page 147
suministrada que según su intensidad y volumen se acercaran al punto E, punto donde el nivel
energético del individuo estaría totalmente depletado.
Una vez alcanzado el punto B se comienza el proceso de recuperación dado por la curva BC y
cuya medida está dada por el segmento de recta BF, regresando el organismo al nivel
energético n, nivel energético de donde se partió en la realización del ejercicio. Pero si las
cargas han sido bien periodizadas y dosificadas se producirá el llamado fenómeno de la
supercompensación, descrito en el tiempo de descanso por la curva BD que alcanzará niveles
energéticos superiores (n + 1) y cuya medida está dada por el segmento de recta BG el cual
será mayor de acuerdo a la calidad que alcance la supercompensación.
De esta forma si el proceso de trabajo-descanso se encuentra bien organizado y dosificado, la
supercompensación guiará el desarrollo óptimo y la eficiencia de las capacidades que se
deseen desarrollar. La supercompensación es el producto de la combinación de la intensidad
de entrenamiento adecuada y una recuperación suficiente. Si las cargas se dosifican y
administran correctamente en el tiempo y aprovechando el mayor nivel energético alcanzado
por la supercompensación para volver a suministrarlas, se producirá un incremento del
rendimiento en el tiempo gracias al propio fenómeno (5).
La supercompensación es parte de un proceso superior, más complejo en su totalidad, que es
el proceso de adaptación. Proceso que tiene lugar de forma muy definida en los organismos
entrenados o que reciben entrenamientos de algún tipo.
La adaptación es un proceso de ajuste a largo plazo, a un determinado estimulo que incide
sobre el organismo. Este proceso puede incluir el ajuste de numerosos factores a nivel
orgánico y derivar en una mejora del rendimiento por lo cual la adaptación se convierte en un
proceso crucial y en un proceso de transformación hacia un nivel superior de los sistemas
físicos y psicológicos que se alcanzan por la influencia a nivel orgánico general de cargas
extrínsecas de trabajo, así como la puesta en acción de mecanismos de preparación y de
estímulos específicos exteriores (10).
La incidencia de un trabajo reiterativo y bien planificado hace que las conducciones neurales
que se producen en el Sistema Nervioso Central sean más rápidas, precisas y consistentes, por
lo que el Sistema Nervioso y el organismo en general se acostumbra a los mismos estímulos,
los cuales a cierto tiempo de repetirse no producen en el sujeto la misma intensidad de
respuesta. Se produce entonces la adaptación, por lo que hay que aumentar la intensidad de
esos estímulos por medio del trabajo para que aumente la respuesta orgánica y tener una
ganancia de rendimiento.
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