Psicología, Deporte y Actividad Física. Investigaciones Aplicadas | Page 105

se desarrolle en el niño el amor por la práctica sistemática de actividades deportivas, el interés por la cultura de movimientos, la perseverancia necesaria para el logro de gestos motores, que se prepare físicamente bien, que desarrolle sus habilidades naturales, por encima de cualquier marca deportiva y sobre todo, estimular la alegría que emana de la práctica deportiva en colaboración con otros. Ello, como es lógico no quiere decir que el niño no compita, que no logre determinado rendimiento, sino que al desarrollo de una rica escuela de movimientos, estará supeditado todo el proceso de enseñanza, sobre la base de la demostración de una amplia preparación multilateral. En estas edades el niño no es sometido a un plan de entrenamiento, con periodizaciones y momentos picos de surgimiento de la forma deportiva, con la rigurosidad con que lo llevan a cabo los atletas de edades superiores. La iniciación temprana de estos deportistas constituye el proceso de enseñanza inicial adecuado de los elementos básicos del atletismo, para garan