Psicología, Deporte y Actividad Física. Investigaciones Aplicadas | Page 106
La prevención, detección y corrección de los errores técnicos asegura la eficiencia del
aprendizaje, expresada en la disminución del tiempo y los esfuerzos dedicados a esta tarea.
Su efectividad depende, en gran medida, del momento, el tono de voz, tipo de error y la
situación en que se produce, por lo que se debe valorar en el entrenador la capacidad para
detectarlo y el tacto pedagógico de su tratamiento.
El entrenador, como principal responsable en el proceso de corrección de errores, debe realizar
una preparación profunda y consciente, que le permita contar con un arsenal de conocimientos
y habilidades para desarrollar esta actividad con la mayor eficiencia posible.
Durante la tarea de corrección de errores, actividad sistemática en el proceso de aprendizaje,
por lo general se le concede importancia a los aspectos que poseen gran protagonismo en
actividades docentes y publicaciones de variado formato, se hace alusión sobre todo a los tipos
de error y a los métodos necesarios para darle solución a dichas dificultades de ejecución que
se observan en la práctica, pero se omite, por desconocimiento, prestar atención a las
variables de la información de corrección de errores que hay que tener en cuenta en los
mensajes que se emiten, los cuales constituyen indicadores implícitos dentro de las
habilidades para la comunicación del entrenador- pedagogo quien dirige el proceso para
contribuir a la solución de la dificultad que se observa.
Algunas de estas variables de la información de corrección de errores son contenido, momento
y frecuencia – enunciadas por Bauer,H. Y col (1980) las cuales favorecen la creación de las
imágenes de movimiento y los hábitos motores, así como el perfeccionamiento de ambos
planos de la acción, el interno y el externo. Cuando estos especialistas hacen alusión al
contenido de la información para este fin, lo relacionan con el qué, en cuál orden, con qué
cantidad de palabras y con cuál utilidad práctica; cuando aluden al momento en que se emite
dicha información, hacen referencia al cuándo se utiliza y al enunciar la variable frecuencia,
insisten en la cantidad de mensajes utilizados ante la observación de un error de ejecución
individual o grupal.
El recurso psicosocial más importante a tener en cuenta para poder realizar de forma adecuada
la corrección de errores es la comunicación, entendida esta como un proceso socio–lingüístico,
que emplea la señal sonora para intercambiar información con una intención y finalidad
declaradas, dependientes del contexto situacional. Se apoya en medios significativos como: los
gestos y la expresión del rostro; que, combinados con inflexiones y modulaciones de la voz,
permiten la transmisión y recepción del mensaje. (Ferrer, 2003: 52) citado por Saínz de la
Torre, N (1987).
Como resultado de la utilización de este proceso, el entrenador debe desarrollar determinadas
habilidades para la comunicación que comprenden un conjunto de acciones que le permiten
conducirse en situaciones de comunicación y posibilitan, durante la corrección de errores, que
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