Protagonistas de Portada Marzo 2026 Edición 41 | Page 15

Sin saberlo, ese ya era su primer acto de liderazgo: decidir sincronizandose con sus valores, aunque el entorno no lo entendiera.

Emprender, adaptarse, sostener

Carmen emprendió por primera vez con solo 17 años, abriendo un centro de peluquería y estética en su pueblo. Luego trabajó en restauración en Alemania y en Madrid. Más tarde, combinó distintos oficios —confección, cocina en casas particulares— siempre buscando un equilibrio que le permitiera estar presente como madre.

En retrospectiva, reconoce que en cada trabajo había un hilo conductor: el cuidado, la observación, la sensibilidad hacia los demás. Incluso cuando aún no sabía ponerle nombre.

Los hijos como espejo

El verdadero punto de inflexión llegó con la maternidad consciente.

Uno de sus hijos fue diagnosticado con altas capacidades, TDAH y rasgos de alta sensibilidad. El otro nació prematuro, con problemas respiratorios y un pronóstico médico poco alentador. Carmen se volcó en buscar respuestas: psicología, pedagogía, terapias, respiración, herramientas emocionales.

Cuando formó su propio hogar —con un esposo militar destinado en misiones como Kosovo e Irak— su prioridad fue clara: crear un entorno seguro para sus hijos, incluso si el mundo exterior era incierto.

Rechazó oportunidades laborales que comprometían su presencia en casa. "El tiempo con mis hijos no era ni es negociable" indica.