Programa Santo Ángel 2023 | Page 33

C O L A B O R A C I O N E S basada en hechos reales

FÁBULA DE LA PERRITA BUENISTA

Érase una vez que se era , una perrita muy buena . Vivía en su caseta y todas las mañanas se asomaba para que los rayos del sol la caldeasen tan pronto despuntaba el astro rey por el horizonte . Algunos decían que se parecía al dios egipcio Anubis , tan quieta y hierática esperaba el primer calorcillo . Todos los días , después de desayunarse un poco de pienso y echar un trago , se quedaba tumbada mirando los gorriones que entraban dentro del recinto de la perrera y picaban aquí y allá hierbecillas , pequeñas semillas o algún insecto y bebían del bebedero de la perra . La perrita los contemplaba igual de quieta que esperaba a los rayos del sol . Incluso las urracas y los tordos se atrevían a bajar al comedero del pienso , tan comprensiva y amable se mostraba la podenca con sus vecinos . Antiguamente vivía con una teckel que jamás hubiera permitido eso . Habría saltado hacia cualquier cosa que se moviera y los habría cogido al vuelo , tragándolos de un bocado . Tantas veces lo había visto , que estaba segura de ello . Cuando estaba la teckel , ningún ser vivo se acercaba a la perrera pues sabían que se la jugaban … Pero la podenquita no era como aquella perra . Ella vivía y dejaba vivir . A lo más que llegaba era a ladrar a la gata aquella porque se paseaba por encima de la tapia con altivez , y se quedaba mirándola , desafiante , sólo para hacerla rabiar . Una buena mañana la gata , que vivía debajo del remolque , parió cinco gatitos que parecían bolitas de algodón . ¡ Eran preciosos ! La perrita veía a la gatita y a los cinco gatitos al otro lado de la valla de simple torsión que delimitaba la perrera . Y se entretenía al verlos jugar entre ellos . Las mañanas eran muy divertidas , entre los gorriones y los gatitos . Un día por la tarde , el gatito más audaz siguió a la madre por encima de la tapia , y se quedó mirando a la perrita . Pero la perrita no le ladró , porque … era tan bonito …¡ un cachorrito precioso ! No le parecía que su actitud fuera desafiante , como la de su madre . ¡ Era tan tierno ! ¿ Podría ser su amiguito ? Al día siguiente el gatito saltó la valla y persiguió a los gorriones . No se asustó de la perrita porque la perrita seguía impertérrita los movimientos del gatito sin mostrarse agresiva ; en el fondo , quería hacerse amiga del gatito . Sabía que los perros y los gatos se llevan muy mal pero , al fin y al cabo , ¿ por qué tenía que ser siempre así ? ¿ No podían cambiar las cosas ? Por eso se quedó tan quieta como cuando esperaba los rayos del sol cada amanecer , disfrutando de las cabriolas y recechos del gatito a los gorrioncillos . Aquella mañana el gatito mantuvo las distancias -ocupado con los gorriones- , hasta que volvió su madre con un pajarillo moribundo en la boca y la siguió a la zona de los remolques . Allí se fue el gatito , persiguiendo y dando zarpazos de juego al gorrión que revoloteaba antes de que la madre le hincara el diente y les enseñara a comer la pechuga antes de chascarle los huesos . La perrita , casi al instante , echó de menos la compañía del cachorrillo de gato . Es que era tan bonito … Las cosas parece que iban por buen camino . Al otro día , cuando los primeros rayos del sol ya calentaban el lomo de la podenca , apareció el gatito . Persiguió a los gorriones y cuando se fueron , se quedó . La perrita estaba extasiada viendo

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