OTOÑO-INVIERNO
por Merce Gil Y Gloria Abad
E
EXCURSIÓN A
TOLEDO
l viaje comenzó en Villaseca, siguió recogiendo viajeros en Gua-
dalajara y después, hizo una parada en Getafe, donde nos in-
corporamos el resto de los excursionistas.
Desde luego, Lucía y Tate son unos organizadores de PRIMERA DIVI-
SIÓN. Gracias por todo vuestro trabajo y por facilitarnos todo.
Fuimos llegando puntuales y nos dio mucha alegría ver allí tanto
“paisano”.
Completamos el autocar y ya todos juntos, emprendimos la marcha
con la ilusión de visitar la preciosa ciudad de Toledo, una ciudad,
que aunque la visitemos mil veces más, nunca dejará de sorprendernos.
Nos recibieron muy bien en el castillo de San Servando, albergue juvenil donde nos
alojamos.
¡PRECIOSO y preciosas vistas!.
Enseguida conocimos a nuestro guía, Ricardo, que se desvivió con nosotros. Repetía
constantemente algunas muletillas que nos recordarán siempre esta excursión: “No
está nada mal, pero que nada mal”. Emocionado hablando de los pinganillos, nos los
fue repartiendo uno por uno.
No vamos a hablar aquí de todo lo que visitamos porque ya lo ha hecho Gloria estu-
pendamente.
Queremos destacar aquí la armonía del grupo, la puntualidad, el comportamiento de
los niños y el compañerismo.
Solo una sugerencia: Como algunos no conocíamos a varias personas que viajaban
con nosotros, a ver si para la próxima hacemos una pequeña presentación con el fin
de conocernos y situar a cada uno en su “pedanía” como dijo muy acertadamente
Tate.
Nos hemos quedado con ganas de repetir, empecemos a hacer sugerencias y seguro
que Tate y Lucía se ponen manos a la obra. Muchas gracias a los dos.
Para finalizar qué mejor que hacer una especial mención al escritor español José Zorri-
lla, que en su obra “A buen juez mejor testigo” plasma la belleza de esta ciudad que
hemos visitado: Toledo.
Clara, apacible y serena
pasa la siguiente tarde
y el sol tocando su ocaso
apaga su luz gigante:
se ve la imperial Toledo
dorada por los remates
como una ciudad de grana
rodeada de cristales.
El Tajo por entre rocas
sus anchos cimientos lame
dibujando en las arenas
las ondas con que las bate...
18