Presentado el Informe Anual 2016 sobre racismo en el estado español | страница 320
EXPULSIONES EXPRES EN EL PAÍS VASCO:
CRÓNICAS DE VIDAS (Y GARANTÍAS JURÍDICAS) TRUNCADAS
laboral indefinido, un informe favorable de integración emitido por el Ayuntamiento de Oviedo y un recurso ante la administración contra la denegación de
su permiso de residencia. Tenía una expulsión en firme y prohibición de entrada
al país durante dos años, ambas dictadas por la Delegación del Gobierno en
Melilla, pero a punto de prescribir. Un lunes de marzo de 2015 fue detenido
durante una comparecencia rutinaria a comisaría y en menos de 24 horas estaba
montando en un avión en Barajas para su deportación. Ese intento de expulsión
no llegó a producirse por la fuerte resistencia que opusieron. En Valencia, el
Colegio de Abogados interpuso una querella contra la Policía Nacional al considerar que engañó a los familiares y a los letrados al decir que iban a poner al
detenido a disposición judicial para su ingreso en el CIE, cuando en realidad
ejecutaron la expulsión.
El objetivo de este escrito es relatar con más o menos detalle (aunque cambiando los nombres de los protagonistas) las crónicas de expulsiones exprés
acontecidas durante 2015 en el territorio de Gipuzkoa. Son tres historia escogidas al azar pero que nos sitúa en la realidad cotidiana en la que se vieron
involucrados sus protagonistas, y con la que se pueden encontrar los cientos o
miles de personas con un expediente sancionatorio abierto o una orden de expulsión ejecutable. Es lo que Nicholas de Genova califica como «los deportables»
(2002), personas que son enviadas a la irregularidad y que viven permanentemente con la espada de Damocles de la deportación inminente sobre
sus cabezas, sin poder trabajar dignamente ni llevar a cabo planes a futuro
con seguridad.
Chijioke y su familia transnacional (a la fuerza)
Chijioke nació en Lagos, Nigeria, en 1966. Su mujer Laura, había llegado a
España en 2000 con un hijo. Él llegó en agosto de ese mismo año y vivieron en
Sevilla durante doce años donde nacieron sus otros tres hijos. Una incluso tiene
ya nacionalidad española.
En 2007 le incoaron un expediente sancionatorio que fue resuelto por la Subdelegación de Gobierno de Sevilla, por encontrarse irregularmente con la sanción de expulsión por 10 años. Entre otros motivos señalados en la resolución
que justifican la sanción consta que «la no expulsión sin acreditar medios de
vida de hecho le llevaría a la delincuencia y marginalidad o a contrataciones
irregulares, es decir, a situaciones antijurídicas». Fue objeto de enjuiciamiento
por sanción desproporcionada ante el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº4 de Sevilla que confirmó la expulsión por considerar que el enjuiciado
contaba con dos delitos de falsificación de documentos cometidos entre 2003 y
2004, y algunas detenciones policiales posterior