Perifèria. Cristianisme, Postmodernitat, Globalització 6/2019
cabalmente el populismo sin su imbrica-
ción con la dimensión económica y cul-
tural. Y el segundo es su unidad mundial
pues lo decisivo para conformar una so-
ciedad no es un lenguaje, ni una determi-
nada conciencia o modo de vida, sino el
estar imbricados y codeterminados en un
sistema de hábitos, por más que no sea-
mos conscientes de él, que hoy tiene un
alcance mundial 7 .
En cuanto a la vinculación económica del
populismo podemos eludir sucintamen-
te a la depauperización creciente de las
clases medias mundiales y explotación
sin límites de los bienes naturales 8 , y en
7 “En la actual sociedad mundial, las habitudes
de millones de personas están determinadas por
otras personas que no sólo están geográficamente
separadas por enormes distancias, sino que además
entienden su vida y la expresan en lenguas muy
diversas. Sin embargo, esto no obsta para que haya
una interacción real entre ellas y una determinación
física de sus habitudes. Pensemos en el influjo de las
innovaciones técnicas sobre los modos de vida, esto
es, sobre los modos de habérselas con las cosas.
Pensemos en la determinación de la propia vida por
relaciones de dependencia económica entre pueblos
enormemente separados espacial y culturalmente.
Pensemos en las consecuencias planetarias de la
crisis ecológica. Las habitudes sociales, en una gran
cantidad de casos, son determinadas físicamente por
los demás sin que haya una comunidad lingüística
o cultural”. Cf., “Hacia una fundamentación de las
ciencias sociales”, en A. González (ed.), Para una
filosofía liberadora, San Salvador, 1995, pp. 65-96.
8 Hay abundantes estudios que ven la causa del
fenómeno populista en el rechazo del status quo por
parte de los “dejados atrás” por la globalización; en el
incremento constante de la desigualdad; en la tensión
estructural y creciente entre el capitalismo corporativo y
la democracia representativa; en la crisis ecológica; en
la crisis económica global del 2008 y su controvertida
gestión mediante rígidas políticas de austeridad; o en
las crisis migratorias ya sea por motivos económicos
o humanitarios. Cf., T. Piketty, El capital en el siglo
XXI, F.C.E. Madrid, 2014. P. Krugman, ¡Acabad ya
con esta crisis! Editorial Crítica, 2012. Brown to Green
Report, 2018. Cf. J. A. Vicens, “Nuevos populismos y
sociedad líquida”, Revista Perifèria, 2019.
cuanto a su vinculación cultural podemos
referirlo a la posverdad 9 , a la “cultura nar-
cisista” 10 y a la reducción de la religión a
mera identidad cultural vaciándola de su
esencia. Al cristianismo, pongamos por
caso, se lo convierte en una mera identi-
dad defensiva frente al islam u otras for-
mas de vida en la que lo que menos im-
portancia tiene es la creencia y práctica
cristiana de las personas. El populismo
fagocita todo lo que se encuentra por de-
lante y desde luego las religiones le son
especialmente útiles. Una sociología de
la religión contemporánea tendría que dar
cuenta de los populismos islamistas, hin-
duistas y cristianos en todo el mundo 11 .
En definitiva, el populismo, tratándose de
un momento de la estructura del sistema
social mundial vigente, no es algo que
pueda atribuirse precipitadamente al he-
cho de tener políticos versados en la ma-
nipulación, sino que de algún modo nos
9 La verdad es simplemente lo que dicen lo míos.
Katukani advierte que el populismo, al ir de la mano
con la posverdad y no distinguir entre la realidad y
la ficción, se acerca peligrosamente al nazismo y
al comunismo que empezaron utilizando la misma
estrategia publicitaria. Cf., M. Kakutani, The death of
truth, Crown Publishing, USA, 2018. J. A. Vicens analiza
la posverdad como un momento del sistema social
e insiste especialmente en que la hiperinformación
con que nos inundan las redes de comunicación,
su velocidad e inmediatez, mantiene a los individuos
completamente desinformados y acríticos y hace que
primen las ficciones y fake news sobre los argumentos
y los hechos. Cf. J.A. Vicens, La posverdad como
sistema, Revista Periferia, 2018.
10 C. Lash, La cultura del narcisismo, Ed. A. Bello,
Barcelona, 2000.
11 Cf., M. L. Areu, “El populismo hinduista de
Narendra Modi: reimaginando la nación india; A.
Priego, “El populismo islámico: una respuesta no
occidental a la globalización” en ¿La nueva era
del populismo? Perspectivas teóricas, empíricas y
comparativas, Revista CIDOB d›Afers Internacionals
n. 119, 2018.
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