Populismos periferiacpg-2019 | Page 122

Perifèria. Cristianisme, Postmodernitat, Globalització 6/2019 mayor en los Estados grandes que en los pequeños, que son plurinacionales y pluriculturales (Hobsbawm, Naciones, 1998, p. 195-196). Incluso ahora mismo ya no es posible la relación orgánica entre pueblo, nación, Estado y gobierno, que da por sentada el nacionalismo, ni siquie- ra en los Estados grandes (Hobsbawm, Naciones, 1998, p. 199). Esto no significa que el nacionalismo en la actualidad ca- rezca de relevancia, es a lo sumo (Hobs- bawm, Naciones, 1998, p. 201-202) un factor que complica la actualidad histó- rica, un catalizador de otros fenómenos. El incremento de los nacionalismos segu- ramente se interpretará como el declive del antiguo Estado-nación como entidad capaz de funcionar (Ibídem). “Podríamos decir que, en oposición al credo patriótico o al nacionalista, la cla- se de unidad más prometedora es la que se logra, día a día, por medio de la con- frontación, el debate, la negociación y la concesión entre valores, preferencias y modos de vida y de autoidentificación de muchos, diferentes y siempre autodeter- minados miembros de la polis. // Éste es, esencialmente, el modelo de unidad re- publicano, el de una unidad conseguida como logro conjunto de los agentes dedi- cados a autoidentificarse, una unidad que es una consecuencia y no una condición a priori de la vida compartida, una unidad conseguida por medio de la negociación y la reconciliación, y no a través de la ne- gación, la atenuación o la eliminación de las diferencias” (Bauman, 2004, p. 189). Esta es la única variante de unidad “com- patible, plausible y realista dentro de las condiciones establecidas por la moderni- dad líquida” (Bauman, 2004, p. 189). Los nacionalismos han crecido con la globa- lización, posiblemente a causa del miedo a la volatilidad de las identidades que se produce en la modernidad líquida. Es muy fácil el paso de una concepción nacionalista a una posición independen- tista; de aquí, como preconizó Guiseppe Mazzini, a la mitificación de la nación y a la defensa del desmantelamiento de los Estados plurinacionales y a su división en Estados, que coincidieran con los pueblos que los constituían, no hay más que un paso. El independentismo es la consecuencia de una concepción nacionalista. Se fun- damenta en la idea de la autonomía, que mientras que condujo a Kant al imperati- vo ético, ha conducido a los nacionalistas a la lucha por conseguir un Estado propio a través de la autodeterminación. Es una concepción que supone, como si fuera una evidencia, la existencia de una volun- tad nacional común a los miembros del 122 J. Arcenillas, Transilvania