vecinos, entre ellos Indonesia, Malasia, Filipinas, Tailandia y Vietnam a reforzar sus fuerzas
aéreas y navales.
Estrategia China del Collar de Perlas. La Alianza Ruso-China: Consiste en el arrendamiento
por tiempo limitado de puertos e instalaciones logísticas indicado en esta figura. China impulsó
esta maniobra para garantizar la seguridad en su aprovisionamiento marítimo hasta Oriente
Medio, además de ganar una mayor libertad de acción marítima y militar, ante la amenaza de la
India y EEUU (director del bloqueo a China).
Por tanto, “esta estrategia es consecuencia de la estrategia de los Anillos Marítimos de los
EEUU, concebida en 1942 por la marina norteamericana con el fin de atenazar al mundo
euroasiático articulando su presencia en un eje basado en tres posiciones bisagras: el Estrecho
de Bering, el Golfo Pérsico y el Estrecho de Gibraltar, con el objetivo de provocar una
marginación total de África, una marginación relativa de Europa y confinar en un cordón de
seguridad el perímetro constituido por Moscú, Pekín, Delhi e Islamabad que alberga a la mitad
de la población mundial, 3000 millones de habitantes, además de la mayor densidad de miseria
humana y la mayor cantidad de drogas del planeta.” (Julio Albert Ferrero, 2015)
La Alianza Ruso China: El conflicto de Rusia con Ucrania ha producido un enfrentamiento de
Rusia con Occidente y, en consecuencia, un incremento de las buenas relaciones con China. Esto
se traduce en 43 acuerdos de intercambio comercial por valor de hasta 200.000 millones de
dólares para el año 2020. Uno de estos acuerdos es la firma del documento “Declaración conjunta
sobre la nueva etapa de relaciones de actuación global y cooperación estratégica.
Rusia necesita a China para compensar la resistencia que ejerce EEUU al crecimiento económico
ruso.
Gazprom y la Corporación Nacional de Petróleo de China han firmado un acuerdo para abastecer
de gas ruso a China por 30 años por lo que China y Rusia fortalecerán su cooperación en las
defensas antimisiles. Además, esto supone una consolidación de la asociación estratégica rusochina en el ámbito de la energía. El compromiso ruso en el suministro y distribución del gas
consistirá en, por un lado, invertir en una planta de licuefacción en Vladivostok, cuya producción
se exportaría por vía marítima a China y, por otro lado, en la promesa de entregar a China la
futura producción de gas ruso en el Ártico. En el suministro del petróleo, a cambio de créditos,
Rusia suministrara 15 millones de toneladas de petróleo a China durante los próximos 20 años.
“Para China, Rusia supone estabilidad en el aprovisionamiento de energía y en una geopolítica
común contra un claro enemigo externo. Para Rusia, China supone prosperidad: un cliente, rico
y confiable, de armas y energía, así como un aliado político poderoso en la construcción de un
orden mundial multipolar.
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