Eurasia
Rusia
Introducción
Las sanciones occidentales y la prolongada crisis económica, conducen a Rusia a dirigir su
búsqueda de negocios energéticas hacia China, que es, además, país vecino. El comercio entre
ambos países, histórica y actualmente, se basa en los intereses geopolíticos y necesidades
económicas comunes, pero a nivel energético es volátil y cambiante según el escenario
internacional. Rusia encuentra en China una oportunidad excelente de vender su excedente
energético y de paso hacer de contrapeso a Europa. De este modo, ambas potencias han acordado
firmar varios acuerdos en el sector energético de petróleo y gas. La venta de gas y petróleo al
mercado asiático le permitirá mejorar la infraestructura y crear puestos de trabajo, aunque los
beneficios reales dependerán del precio de petróleo y la situación general de la economía mundial.
Probablemente, el riesgo más evidente de estos acuerdos sea perder, o que se vea perjudicada al
menos, Europa como cliente principal ruso y, de la misma manera, que pase a sustituir China a
Europa como principal y gran cliente, lo que simplemente llevaría a cambiar un agente por otro,
mas, la situación de dependencia energética en las exportaciones de gas y petróleo rusos no
cambiarían. De momento Europa continúa necesitando del gas ruso y de no poder diversificar su
demanda energética, posiblemente, se vería en la dicotomía de tener que aceptar acuerdos más
convenientes para Rusia. Para China, sin embargo, el pacto energético con Rusia le coloca en una
situación muy favorable, pues le permite diversificar más su importación energética y ser, por
tanto, más independiente en el panorama internacional actual, especialmente si los precios del
petróleo siguen descendiendo.
“Adicionalmente, Rusia se convierte en un socio estable en la escena internacional con la
posibilidad de crear una alianza militar en el futuro. El único riesgo para el gobierno de Pekín
reside en que, si se decide enfocarse únicamente en la energía rusa, podría existir una mayor
influencia de Rusia en la política de China.” (Jekaterina Grigorjeva, 2015)
Análisis
Tras la fragmentación de la Unión Soviética, Putin ha liderado con firme voluntad de reconstituir
la antigua influencia internacional de aquella. Actualmente, el peso que ejerce la Federación Rusa
en la esfera internacional consigue contraponerse en sucesivas ocasiones a la política
estadounidense, minar la capacidad de la Unión Europea en su liderazgo del bloque occidental
europeo y extender y recuperar los lazos relacionales con los países que EEUU y UE van
perdiendo como aliados (Magreb). Los acuerdos trazados con los países del Magreb son de corte
estratégico política y estratégica militar (especialmente se acuerdan armas, hidrocarburos y
energía nuclear). Ámbitos de cooperación donde busca, de una parte, ocupar el espacio dejado
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