esta razón, son directamente dependientes de las exportaciones y producción de otros países, lo
que les hace absolutamente vulnerables a las fluctuaciones de éste.
Gran parte de la energía importada procede de Rusia, cuyas disputas con los países de tránsito
han amenazado con perturbar el suministro en los últimos años. Las preocupaciones por la
seguridad del suministro procedente de Rusia han aumentado debido al conflicto en Ucrania.
Como respuesta a la crisis ruso-ucraniana de enero de 2009, se revisó el marco legislativo relativo
a la seguridad del abastecimiento y, en septiembre de 2009, el Consejo de la Unión Europea
adoptó la Directiva 2009/119/CE, por la que se obliga a los Estados miembros a mantener un
nivel mínimo de reservas de petróleo crudo o productos petrolíferos. Estas medidas destinadas a
los mercados del petróleo y del gas se concibieron para garantizar que todas las Partes adoptan
medidas eficaces para prevenir y mitigar las consecuencias de posibles perturbaciones del
abastecimiento, al tiempo que se crean mecanismos de colaboración e