descenso del 0,24% al cabo de tres años, suponiendo que no se produzca ninguna respuesta de
política monetaria o fiscal.
La mayor parte del efecto se deriva del impacto negativo de una elevación del precio del crudo
sobre el consumo privado real, causado por una caída de la renta real disponible relacionada con
el impacto sobre la inflación y, a partir del segundo año, por el descenso del empleo. Pese a la
disminución de los tipos de interés reales, la inversión real se reduce, reflejo de la caída de la
demanda. Aunque tanto las importaciones como las exportaciones descienden también, como
consecuencia de la perturbación de los precios del petróleo, se estima que la contribución de las
exportaciones netas al PIB es ligeramente positiva, ya que el efecto moderador sobre las
importaciones es algo mayor. Cabe observar que la reinversión de beneficios del petróleo, que no
se incluye explícitamente en los resultados de la simulación pero que puede ser importante,
refuerza el impacto positivo sobre la demanda exterior neta.
FIGURA 29. GRAFICO RESERVAS MUNDIALES
Esta diversidad se debe, en parte, a diferencias estructurales entre países, como el grado de
dependencia de las importaciones de petróleo, la intensidad energética de la producción y del
consumo y la estructura del comercio. Además, el grado de rigidez nominal de la economía, su
estructura sectorial y su apertura también pueden determinar las variaciones entre países.
Más de la mitad de la energía de la EU-28 procede de países no pertenecientes a la UE, proporción
que, en general, ha ido en aumento a lo largo del último decenio.
Como se puede comprobar en el siguiente gráfico, Europa no tiene reservas suficientes en su zona
geográfica como para ser un importante exportador de petróleo. Sin embargo, es uno de los
principales consumidores de crudo, solamente por detrás de Asia Pacifico y Norte América. Por
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