a drogarse y ya?
Aunque el techno suele describirse como un género oscuro, monótono o repetitivo, su insistencia rítmica permitió fusiones con sonidos afrocaribeños, afrobrasileños, cumbia electro y folclores remezclados, dando origen a escenas híbridas en Buenos Aires, Bogotá, Ciudad de México, Lima o Santiago.
Además de los sonidos icónicos de la música electrónica, surge el baile como propósito central de las fiestas tecno. En zonas afectadas por guerras, la narco-violencia o las dictaduras, el movimiento corporal ha servido como herramienta emocional para reconstruir vínculos y crear comunidad: un espacio seguro donde es posible respirar y disfrutar fuera de la violencia cotidiana. El espacio compartido se traduce en formas de cuidado mutuo y memoria compartida.
Así, el tecno latinoamericano no es una moda importada ni un nicho de recreación nocturna. Es un movimiento vivo que mezcla protesta e identidad, abriendo caminos para la fusión de sonidos y culturas. La libertad se baila.
Recomendaciones: emma sheppard
Funk Tribu- Colombia El Remolón- Argentina Nicola Cruz – Ecuador ALOT- Argentina João Lágrima do Ouro- Brasil Aerobica- Chile
24