Covarrubias, Osorio & Cruz
del recipiente; así, el observador pasa a ser parte de la constitución del objeto observado, en tanto que es necesario para provocar la aparición de las propiedades de lo real( Martínez, 1997, pp. 79-82). Esto conlleva los siguientes cuestionamientos: ¿ cambia lo real al ser observado?, ¿ cómo se sabe qué cambia si no se observa lo que fue sino lo que es y es lo que ya cambió por ser observado?
La mecánica cuántica hace una recuperación kantiana respecto a que no se conoce la cosa en sí, sino el conjunto de relaciones en las que participa y que los denomina como fenómenos. Kant afirma:
Es pues, indudablemente cierto y no sólo posible o verosímil, que el espacio y el tiempo, como condiciones necesarias de toda experiencia( externa e interna) son solo condiciones subjetivas de toda nuestra intuición, en relación con las cuales, por tanto, todos los objetos son meros fenómenos y no cosas dadas por sí en ese modo; de esos fenómenos pueden decirse por lo tanto a priori muchas cosas, en lo que toca a la forma de los mismos; pero no se puede nunca decir lo más mínimo de la cosa en sí misma, que está a la base de esos fenómenos( Kant, 1997, p. 40).
La discusión sobre el problema de la esencia – en el que Hegel y el marxismo insistían tanto – es dejada en el abandono junto con la cognición del objeto en sí que le es consustancial. Para Kant( 1997, p. 142) los fenómenos no son objetos en sí sino relaciones, dado que“ un fenómeno permanente en el espacio( la extensión impenetrable) puede contener sólo relaciones, sin nada absolutamente interno y, sin embargo, ser el primer substrato de todas las percepciones exteriores”( Kant, 1997, p. 144).
El mundo subatómico no está integrado por corpúsculos de materia sino por relaciones que incluyen al observador. Pero, ¿ relaciones de qué? Si el mundo subatómico no está integrado por corpúsculos de materia, entonces, ¿ qué es lo que se relaciona? Este problema ha generado múltiples discursos epistemológicos confusos. Por ejemplo, Martínez Miguélez( 1997) recupera planteamientos de Capra para sostener que:
62 | Paradigmas, ene.-jun., 2012, Vol. 4, No. 1, 41-66