Penilla
artístico es conocimiento porque es experiencia vital del mundo de una manera integral que inicia con la orientación de la conciencia hacia la realidad. Lo que en un nivel filosófico es la experiencia de la conciencia, se puede convertir a la vez en experiencia artística y experiencia de conocimiento, en donde intervienen dimensiones de la existencia humana como“ lo corporal, lo emocional, lo simbólico y lo estético”( Unidad Arte y Educación, 2005, p. 4).
La práctica artística es, en esta línea de pensamiento, la experiencia en el mundo y su expresión en realidades significativas y estéticas. El cuerpo no solo es la herramienta expresiva del actor en su relación con el escenario, los medios y los propósitos, sino que principalmente se convierte en el medio por el cual el mundo se presenta como realidad figurativa: como imagen, que en el proceso de desarrollo del pensamiento humano antecede a la palabra y, así, al concepto mismo. Es a través de los sentidos( vista, oído, gusto, tacto, olfato)“ como se deduce una noción de realidad y se construye un universo”( Unidad Arte y Educación, 2005, p. 4). Parecería ser que la experiencia dentro de procesos de formación artística e investigación formativa se convierte en ejercicios a favor de instaurar cotidianamente el sentido del mundo y el llamado a la acción dentro de este.
Olvidar que lo artístico es experiencia de conocimiento, deja a la educación artística confinada en las dicotomías sobre arte-ciencia, formación por y para el arte y su excesivo énfasis en los productos, no en los procesos, que junto al arte como tema común de investigación hace que“ responda a lógicas y a metodologías diferentes a las de las prácticas artísticas, limita la posibilidad de diálogo y de intercambio de experiencias y saberes artísticos”( Unidad Arte y Educación, 2005, p. 6).
Así, la educación artística, y en especial el ámbito escénico, se prescribe como campo de investigación separado de su propia lógica. No se puede seguir asumiendo que existen de manera separada un conjunto de metodologías de investigación y, por otro lado, un objeto de investigación( el arte y la educación artística), a los que hay que aplicarles las técnicas por fuera de su propia lógica. Sin pretender superar en tan poco espacio este reto epistemológico y metodológico de la investigación formativa en artes escénicas, es pertinente señalar que dicha situación sigue ajustándose a las
132 | Paradigmas, jul.-dic., 2012, Vol. 4, No. 2, 125-139