Paradigmas Vol. 4, No. 2 | Page 24

Schnettler & Raab
y suministra datos audiovisuales detallados de la inclusión de estas en las situaciones, escenarios y mundos sociales existentes.
La condición actual del análisis visual en la sociología y en sus disciplinas afines exige avanzar en los argumentos sobre los métodos adecuados y sobre los enfoques teóricos apropiados, ya que las ciencias sociales, en el mejor de los casos, han marginado los datos visuales, si no es que los han abandonado. Hay dos razones principales que podrían explicar esta subestimación y el correspondiente nivel deficiente de la metodología cualitativa con respecto a la comprensión e interpretación de imágenes: en primer lugar, el impacto de una considerable historia previa en la que los científicos sociales se autorrestringían al lenguaje y a los textos, mientras que, simultáneamente, descartaban la veracidad, expresión y poder formativo y narrativo de las imágenes( Goody, 1981; Goody, Watt, & Gough, 1986). Ciertamente, en nuestra cultura( aunque también en otras) las imágenes se concibieron durante siglos como garantes de la difusión de las tradiciones, las creencias y el conocimiento, incluso si no estuvieran acompañadas de un texto( Gombrich, 1984). La desconfianza en la supuestamente insuperable ambigüedad de las imágenes surge en el momento en que el alfabetismo y los textos se convirtieron en garantías de intersubjetividad y de“ objetividad”; lo anterior debido a que, no solo se perdieron, de forma progresiva, las habilidades para la interpretación de las imágenes gracias al proceso de focalización hacia el texto, sino también debido a que inicialmente hubo una relativa ceguera hacia los múltiples significados de los textos o su ambivalencia.
Una segunda razón radica en la diferente“ naturaleza” de las imágenes frente a los textos. Esta diferencia fue enfatizada por Karl Mannheim( 1964) desde la perspectiva de una sociología del conocimiento y sería luego recogida por Susanne K. Langer( 1941), discípula de Ernst Cassirer, con las categorías que ella denomina como“ discursivas” en contraposición al“ simbolismo presentacional”. Langer mantiene que el lenguaje se caracteriza por el hecho de que solo puede expresar detalles insertos dentro de un cierto orden: el orden discursivo, el cual es la secuencia lineal y sucesiva de unidades de sentido significativo( significant meaning) dentro de un complejo

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