Los primeros dos episodios de la temporada fueron tranquilos
para Heughan. Eso no quiere decir que no tuviera mucho que
hacer porque lo tuvo, pero Jamie vaga por el mundo perdido en
su propia cabeza. Está más o menos solo, dejándose llevar por
la vida sin realmente vivirla. Es una sombra del hombre que su
familia y fans habían llegado a conocer. Para ser justos con
Jamie, tiene un montón de traumas que procesar y nadie podría
culparlo por hacer lo que hace. “Rendición” (3x2) fue un poderoso
episodio que nos mostró el intenso dolor de Jamie. Incluso te-
niendo en cuenta el tiempo que ha pasado, y que sus heridas fí-
sicas han cicatrizado, su corazón aún sangra. Jamie se esconde
de sí mismo, no permitiéndose sentir nada, simplemente para mi-
tigar el dolor. Heughan tiene un gran control sobre cómo nos pre-
senta su personaje, pero estos dos primeros episodios mostraron
lo profundamente talentoso es. Es tan coherente con su perso-
naje que tiene esta profunda habilidad para emular exactamente
lo que el momento requiere, sin ningún esfuerzo. Él también sabe
cuándo no ha de emular nada en absoluto, y eso también es algo
bueno. La forma en que sus ojos transmitían el vacío fue una gran
muestra de lo que Jamie estaba sintiendo. La falta de emoción
de Jamie decía mucho y era un poderoso mensaje del indescrip-
tible dolor que estaba sufriendo.
El siguiente paso de Jamie será permitir que le capturen para
proteger su hogar y su familia. Siente una gran responsabilidad
por lo que le sucedió a Fergus (Romann Berrux) y una gran sen-
sación de deber, de proteger a otros de ese mismo destino. Es el
enfrentarse a ese evento, además de la insistencia de su her-
mana Jenny (Laura Donnelly), lo que finalmente lo saca de su re-
tiro interior, y lo lleva nuevamente a la pelea. Pero él, que es un
hombre de honor, siente que necesita pagar la deuda que les
debe a su familia. Fue a través de estos momentos que el cora-
zón de Jamie comienza el lento proceso de curación. A medida
que el episodio avanzaba, Heughan eligió los momentos perfec-
tos para comenzar a permitir que la vida volviera a los ojos de
Jamie y, con la misma lentitud, Jamie volvió a la vida bajo la aten-
ción diligente de Heughan. El corazón de Jamie nunca volvería a
estar completo sin Claire y se rompería muchas veces más, pero
este es el momento en que sanó lo suficiente como para que
Jamie volviese a ser Jamie.
Esta temporada estuvo llena de grandes momentos, muy me-
morables. Hubo, por supuesto, uno enorme que todos estábamos
esperando. Pero tuvimos muchos otros grandes momentos antes
y después. Uno de esos momentos fue en el episodio “Deudas
Saldadas” (3x3) donde Jamie conoce al ahora adulto Lord John
Grey (David Berry). La presentación de Lord John adulto fue un
gran momento en la trama. Este es un hombre que va a jugar un
papel importante en la vida de Jamie, por lo que tuvieron que pre-
parar con mimo estos primeros encuentros, para asegurar la cre-
dibilidad del vínculo entre los dos personajes. Heughan tiene esta
habilidad innata para conectar casi instantáneamente con al-
guien. Es una característica que comparte con Jamie. Ambos
hombres son muy carismáticos. El hecho es que así es exacta-
mente como está descrito Jamie en los libros. Lo que el público
está presenciando es el resultado de un casting perfecto y com-
pleto. En espíritu, Sam Heughan es Jamie Fraser y Jamie Fraser
es Sam Heughan.
Heughan y Berry desarrollaron al instante una gran amistad,
una química que fácilmente trasladaron a sus personajes. In-
cluso a través de sus primeros y tensos encuentros, había cierta
energía que fluía entre ellos. Aunque Jamie es el prisionero y
John el alcaide de la prisión, la comunicación entre ellos resulta
fácil. Ambos actores rozan aquí la perfección. Hay un momento
en el episodio en el que Jamie escapa y va hasta la Isla de las
Selkies para averiguar si había algo de verdad en el rumor que
había oído, sobre el posible regreso de su adorada Claire. El
rumor resultó ser falso y Jamie regresa a prisión. Y no tenía que
hacerlo, pero lo hizo y por una razón muy específica. Más tarde
continuaría diciendo que era porque sus hombres lo necesitaban,
pero había algo más que eso.
A su regreso, busca a Lord John. Después de un breve en-
frentamiento con cierta reminiscencia de su primer encuentro
años atrás, Jamie le recuerda a John Grey la promesa que éste
le había hecho cuando era solo un adolescente. La promesa de
matarlo tras saldar la deuda que le debía a Jamie. Con la deuda
descargada por el hermano de Lord John, Hal Grey, en Culloden,
Jamie se arrodilla y se ofrece a Lord John. Su actuación en este
momento fue impresionante. Heughan nos muestra a un Jamie
compuesto, mientras que al mismo tiempo expresa a un hombre
desmoronándose desde su interior. Incluso después de todo el
tiempo que ha pasado, el corazón de Jamie sigue loco de dolor
por haber perdido a Claire. La exploración fallida de la Isla de las
Selkies ha reabierto las heridas. Él fue salvado en el campo de
batalla por el hermano de Lord John, a pesar de desear la muerte
más que nada. Pero esta vez, Jamie espera que John Grey final-
mente lo mate, para que su corazón pueda encontrar la paz de
una vez por todas. Y una vez más, y a pesar de las frases mara-
villosamente pronunciadas de Heughan, el momento con el
mayor impacto fue aquel en el que no dijo nada. Con la espada
de Lord Grey en la garganta de Jamie, Heughan eligió interpretar
ese momento de una manera que hizo que Jamie tuviese una mi-
rada de cierta paz. Estaba listo para que el dolor parase. Enton-
ces, cuando Lord Grey decidió no ser "un asesino de prisioneros
desarmados", la decepción que aplastó su alma superó a Jamie.
Heughan transmitió esa transición de un hombre en paz a un
hombre atormentado en una fracción de segundo, y fue discor-
dante y brillante, y justo lo que la escena pedía. El público nece-
sitaba sentir ese impacto emocional en esa escena y Heughan
lo clavó.
OUTLANDER MAGAZINE 31