Movimiento Integralista Americano Movimiento-Integralista-Americano | Page 35

Andrea de Cano las masas de la etnia en su conjunto. Estas teorizaciones no pueden quedar reducidas, pura y simplemente, a unos mitos utilitarios de una clase de la nación de donde emanan, como con tanta frecuencia los marxistas tienden a hacer. Sólo triunfan en la medida en que superan un estrecho horizonte de clase, pero tampoco puede negarse la faz de clase que revisten. La ideología constituye una representación orientada del mundo dirigida hacia la acción social. Se extrae de ella unas directrices de comportamientos y acciones, individuales y colectivos. Puede dejar fuera de su campo una parte del universo que precisa representaciones objetivas, condicionadas exclusivamente por las necesidades de la acción técnica y las posibilidades de comprensión de lo real, pero en ocasiones tiende incluso a extenderse a este campo. Según la orientación general la etnia opuesta se multiplican. Se movilizan a un tiempo, y son respectivamente exaltados o denigrados los dioses de los unos y de los otros. Cuando una etnia habitualmente modificada por un Estado (o al menos federada) pasa a una política imperialista, domina o intenta dominar otras etnias, surge una ideología de dominación. El reino de esta etnia dominante se identifica con el orden cósmico, y sus costumbres e instituciones con la realización del ideal humano. Los que se les resisten son rebeldes de orden universal. Son rebajados á la categoría de lo infrahumano y lo bestial, ligados al desorden de los elementos del caos primordial, a las divagaciones pre culturales de la naturaleza pura. Al querer borrar parte primordial de la historia, como si no existiera, haciéndonos sentir desde niño vergüenza de la historia, para terminar ignorando lo que fue realmente importante y realmente autentico, como en un movimiento nacionalista. Es entonces cuando se insiste en la lealtad étnica, en la fidelidad a los valores y a los dioses nacionales (como Ruminahui y Atahualpa en Quito-Ecuador o con cualquiera que usted estimado lector se sienta identificado) guerreros de nuestra nación, que seguimos viendo reflejados en las manos obreras de nuestros campesinos que labran la tierra, para servirnos de ella, esos hombres ancianos, que ven con infinito dolor como las personas, se desprenden cada día más de sus raíces y sienten vergüenza de su suelo. 35