pues en un mundo evolucionado no tiene sentido que exista el
mal, porque este solo es la consecuencia del error y la ignorancia.
En realidad el mal, surge como consecuencia de la necesidad que
tiene el universo de regenerarse y olvidar para poder comenzar un
nuevo ciclo cósmico. Porque mediante la renovación, los seres
vivos vuelven a experimentar todas las experiencias universales
con toda su plenitud, como si fuera la primera vez. Debido a ello
el universo regresa a la ignorancia y como consecuencia acciden-
tal y no deseada de la ignorancia se genera el mal. Sin embargo,
una vez el universo comienza su labor de evolución se hace cada
vez más culto, y en consecuencia esto provoca la paulatina desa-
parición del mal. Porque la cultura es luz y el mal es oscuridad, y
en los mundos evolucionados al final solo queda la luz de la cul-
tura, por ello, en un mundo de sabios el mal termina por desapa-
recer. La relación armónica entre polaridades solo tiene sentido
cuando ambas son benignas y beneficiosas para los seres vivos,
porque el mal solo lleva al perjuicio y la infelicidad. El mal cuan-
do se genera no para de crecer y hace sufrir a todos incluso a
quienes que lo llevan, por ello es necesario utilizar como mínimo
una fuerza igual y opuesta para hacerlo desaparecer. Porque solo
cuando el mal siente temor del bien desaparece, y eso no se con-
sigue con actitudes tímidas o titubeantes. El nazismo no desapare-
ció porque alguien convenciera a Hitler de que era mejor respetar
a los demás, el nazismo desapareció porque alguien obligó a
Hitler a respetar a los demás. El mal en su esencia, no es la conse-
cuencia de la posesión de un espíritu maligno, pero pueden existir
personas degeneradas, que al morir se conviertan en espíritus de-
generados, por ello, no se puede excluir la posibilidad de que en
algún caso un espíritu dominado por el mal, haya intentado con-
trolar a un ser humano, pero me parece absurdo pensar que pue-
dan existir espíritus dedicados simplemente a hacer el mal a los
demás, porque los espíritus igual que las personas también pueden
cambiar. El mal en realidad, es la consecuencia de la degenera-
ción de la conducta moral, tanto si esto ocurre en un ser humano,
como si le ocurre a un espíritu. Pero entonces ¿si una persona ma-
ligna al morir se puede convertir en un espíritu maligno, esto sig-
nifica que se pueden conservar los recuerdos después de la muer-
te? En mi opinión, el espíritu puede recordar un resumen de sus
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