con este sistema solo se necesitan los motores traseros para cum-
plir su misión, sin embargo unos sencillos motores situados deba-
jo del fuselaje permitirían aterrizar a la nave de forma convencio-
nal, una vez estuviera liberada de la carga y del combustible.
Otro sistema que seguramente tendrá un gran éxito en el futuro
para el envío de cargas al espacio, son las catapultas electromag-
néticas, estos objetos constarían de un tubo de gran longitud al
que se introduciría la nave a lanzar, entonces un potente acelera-
dor magnético imprimiría en la nave la velocidad necesaria para
contrarrestar la gravedad planetaria. Una vez conseguido esto, la
nave usaría sus propios motores para continuar el viaje. La gran
ventaja de este sistema, es que no sería necesario transportar el
pesado combustible que hace falta para alcanzar la órbita, pero su
inconveniente es que solo es útil en los mundos sin atmósfera,
como la luna, esto es debido a que la atmósfera crea una fricción
que dificultaría enormemente el proceso.
NAVES LÁSER
Otro tipo de naves podrían ser las naves láser, es decir naves que
no transportarían el combustible de la primera etapa, sino que un
satélite situado en órbita le proporcionaría la energía necesaria.
Este tipo de naves solo usarían el combustible de forma conven-
cional al iniciar el despegue o cuando se encontrasen cerca del es-
pacio, al ser imposible en este caso el uso de la atmósfera planeta-
ria. El método consistiría en que un satélite situado en una órbita
baja, emitiría un rayo láser de alta energía el tiempo suficiente
como para que una nave espacial logre situarse cerca de la órbita,
momento en el que utilizaría sus propios motores. Este proceso
duraría aproximadamente unos quince minutos, durante los cuales
el satélite seguiría por el espacio la misma trayectoria que la nave.
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