perder, porque siempre es preferible arriesgarse a morir por de-
fender la dignidad que vivir sin ella.
LAS DOS RIQUEZAS
En el universo existen dos formas de riqueza, una es la material y
otra es la espiritual, la material se basa en la obtención de dinero y
objetos materiales y la espiritual se basa en el enriquecimiento
como persona. Es lamentable ver que muchas veces el afán des-
medido por la obtención de objetos materiales provoca el sacrifi-
cio de la riqueza espiritual, pudiendo ocurrir que una persona sea
rica en dinero pero pobre en dignidad y valores espirituales. Esta
situación no es en absoluto irrelevante, pues es mediante el equi-
librio adecuado entre las dos formas de riqueza como el hombre
puede ser feliz, pues aquella persona que para conseguir dinero
sacrifica su dignidad puede llegar a ser rico, pero al mismo tiem-
po infeliz, pues el hombre déspota y carente de valores espiritua-
les se vuelve incapaz de sentir. Es necesario por lo tanto desarro-
llar las dos formas de riqueza, es decir que está bien progresar en
el aspecto material de la vida, pero sin que esto esté en contradic-
ción con una vida digna rica en valores espirituales. Porque no
debemos equivocarnos, la riqueza material no garantiza la felici-
dad, solo una vida basada en la justicia y el sentido común lo hace
posible. Cuando una persona se plantea la justicia como el eje de
su ser, provoca que su mente se concentre y sea más eficaz, al no
tener que preocuparse por las consecuencias que una vida indigna
puede tener, en ese momento descubre la gran cantidad de cosas
que se pueden hacer cuando se trata de obtener la felicidad a tra-
vés de la ciencia, la técnica y la vida pacífica.
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