LOS FALSOS MITOS
De todas las sectas que han existido sin duda las más desprecia-
bles son aquellas que se basan en el mal como factor principal,
pues no comprenden que quien tiene el mal como eje de su com-
portamiento tiene un cimiento débil e inestable sobre el que sus-
tentarse, puesto que aquellos que basan su vida en el mal acaban
solos y amargados, pues el hombre necesita de la empatía con sus
semejantes para poder ser feliz. Algunas de estas sectas se basan
en el recurso a los escritos bíblicos como excusa para defender
sus argumentos, pero con esta actitud lo único que demuestran es
su profunda ignorancia, pues los escritos bíblicos son en su mayor
parte una recopilación de mitos y creencias antiguas creadas con
un fin moralizador o cultural, pero formadas en su mayor parte
por historias inventadas. Por ello, es un grave error utilizar los es-
critos bíblicos o religiosos al pie de la letra, pues cuanto más atrás
se retrocede en el tiempo más inexactos son los relatos que más se
parecen a cuentos y fábulas que a auténticos hechos históricos.
Porque el hombre primitivo trataba de comprender el mundo que
le rodeaba, pero como no tenía los medios para ello creaba histo-
rias ficticias que mezclaba con los hechos reales para rellenar
aquellos huecos que no comprendía. Un ejemplo claro de ello es
la historia de lucifer el ángel caído, este relato no es un hecho real
y tiene como finalidad enseñar la importancia de no confiarse
nunca del excesivo éxito, pues muchas veces el éxito y el fracaso
se encuentran más próximos de lo que parece, de todos es conoci-
do cuántas personas que han conseguido una cierta notoriedad
acaban mal parados por su excesiva confianza en el éxito. Otro
ejemplo de la misma historia pero más contemporánea es la le-
yenda de Ícaro que quiso llegar al sol con unas alas hechas de ce-
ra, pero que al aproximarse el calor las derritió y cayó. Por eso, en
el relato del ángel caído bíblico la cualidad que se le atribuye de
ser luminoso y virtuoso debe entenderse que fue antes de su caída
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