Mis ideas filosoficas 3 | Page 92

LA MUERTE DE JESÚS Mucha gente se pregunta cómo es posible que Jesús diera su vida voluntariamente por su causa, sobre todo teniendo en cuenta que en aquel momento él no podía saber si su predicación tendría éxi- to, de hecho esto no ocurrió hasta varios siglos después de su muerte. La verdad es que Jesús seguramente no se planteó su pre- dicación como algo que solo tuviera un final posible, seguramente el desearía vivir muchos años para poder difundir sus enseñanzas. El problema es que cuando algo te impulsa fuertemente a seguir adelante se está dispuesto a correr el riesgo necesario para conse- guirlo, sobre todo si tenemos en cuenta que la vida es corta y más en aquellos tiempos. Es decir que lo lógico es considerar que Je- sús nunca se planteó la muerte como un objetivo en sí mismo, pe- ro cuando comprendió que para conseguir sus ideales no la podía evitar tampoco la rehusó, pues qué sentido tiene la vida si es a cambio de renunciar a aquello que te ilusiona, Jesús no deseaba morir, pero afrontó este hecho convencido de dar su vida por aquello que le ilusionaba, al fin y al cabo todos los días mueren personas en simples accidentes sin que esto suponga beneficio al- guno para el bien de la humanidad, por qué entonces no podía él arriesgar su vida en traer un mensaje de convivencia que fomente el progreso social. Lo cierto es que cuando se tiene una ilusión que te domina por completo se está dispuesto a correr un riesgo por conseguirlo y en el caso de Jesús además existía el factor aña- dido de sentirse desconectado de la sociedad que le rodeaba, es decir que su tarea de predicar fue ante todo un intento por explicar su descubrimiento y tratar de compartir con todos la luz que él había encontrado, deseaba fervientemente que los demás pudieran ver lo que él veía y así ser uno con los demás, quizás él pensó que una vida sin dedicarse a contar este mensaje que a él tanto le emocionaba no merecía la pena vivirse. Por eso, a veces el más valiente no es el que más valor tiene sino el que tiene menos que 92