En realidad la homosexualidad comienza en la infancia y podría
decirse que su origen se debe principalmente a causas psicológi-
cas, por la falta de definición sexual que tienen los niños en sus
primeros años, es como si en ese momento fuesen neutrales desde
el punto de vista emocional, el problema viene cuando un niño
tiene que tomar la decisión de asumir como propio el sexo con el
que ha nacido, en ese momento sumamente delicado pueden in-
tervenir los factores afectivos o psicológicos más que su propia
naturaleza sexual, entonces puede ocurrir que considere más in-
teresantes las características del sexo contrario que el suyo, es
cuando tiende a pensar que su orientación sexual es anómala,
cuando en realidad es su propia actitud la que lo condiciona, para
que se entienda mejor podría decirse que la homosexualidad solo
comienza cuando un niño adquiere prejuicios hacia su propio sexo
y se empeña sin auténticas razones que lo justifiquen en identifi-
car como propio el sexo contrario, el motivo original puede estar
simplemente en que en sus primeros años, en los que la orienta-
ción sexual es débil, pudo tener mejores amigas que amigos o al-
guna circunstancia parecida que le hiciera considerar más intere-
sante el sexo contrario que el suyo. Es decir que el problema co-
menzaría con la falta de orientación sexual que es común a todos
los niños en sus primeros años de vida y terminaría cuando estos
se identificasen con el sexo equivocado, debido a una cuestión
meramente psicológica, causada por la idea del niño de considerar
más interesante definirse como mujer antes que como hombre.
Todo ello debido a que en ese momento inicial los factores psico-
lógicos pueden pesar más que su propia naturaleza sexual, ya que
en ese instante las características sexuales están poco desarrolla-
das, es decir todo aquello que vea y oiga en esos primeros años le
puede llevar a tener una actitud de prejuicio y rechazo hacia su
sexo y una errónea sobrevaloración del contrario como desenca-
denantes de esa actitud sexual anómala. Lo malo es que una vez
se asume esa actitud el carácter se organiza en torno a ella, y a
partir de entonces es cada vez más difícil cambiar su manera de
ver las cosas, ya que cuando más tiempo pasa más se aleja del
comportamiento que correspondería tener a su propio sexo y más
endurecido se vuelve su carácter respecto a esa actitud. A partir
de ese momento se tiende a adoptar una actitud afeminada y los
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