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¿Para qué la Antropología hoy?
“el destino de la especie humana será decidido por la circunstancia de si -y
hasta qué punto- el desarrollo cultural logrará hacer frente a las perturbaciones
de la vida colectiva emanadas del instinto de agresión y de autodestrucción”
S. Freud.
A través del paso del tiempo los seres humanos nos hemos hecho un sinfín de preguntas tratando
de explicar tanto nuestra existencia, origen, nuestro pasado y nuestro porvenir, independientemente
del espacio geográfico o el tiempo en que se haya desarrollado cualquier civilización ha buscado dar
respuesta a estas y a otras tantas interrogantes que nos ayudan a entender nuestra cotidianidad, así
pues, hemos creado religiones y ciencias para tratar de dar soluciones y, por ende, sentido a nuestra
permanencia en la tierra.
Esta incesante búsqueda nos ha llevado a desarrollar diferentes diciplinas que se enfoquen en alguna
pequeña parte de nuestras dudas para, en conjunto, dar una respuesta satisfactoria, de igual manera,
con el paso del tiempo se han presentado un sin número de teorías, desde las diferentes diciplinas, so-
bre cada una de las interrogantes y, cada vez que surge una teoría que, en apariencia, es concluyente,
surgen cuestionamientos que nos muestran que, lamentable o afortunadamente, no lo es.
En las diferentes épocas por las que hemos pasado las concepciones de lo que es verdadero han se
han ido modificando por el avance de la ciencia, de la tecnología y por la propia evolución de las socie-
dades. Nosotros, los estudiosos de las ciencias sociales debemos seguir este proceso, acompañarlo
para tratar de explicar lo que hoy sucede, para ello debemos trabajar de manera interdisciplinaria, los
antropólogos debemos cerrar filas con los sociólogos, con los psicólogos, con los comunicólogos, et-
cétera, siempre con el pensamiento que somos ciencias complementarias y no en competencia.
La antropología, a pesar de ser una diciplina relativamente reciente, ha jugado papeles importantes
en el desarrollo de la historia, ha servido tanto a los grandes imperios dando justificación de sus “con-
quistas” y la sumisión de otros pueblos, así como para impulsar movimientos sociales contra la des-
igualdad y nombrar problemas que están sucediendo con la finalidad de darles atención y solución.
Esta es una de las razones por las que nuestra diciplina es muy compleja. A decir de Gloria Artis: “La
antropología es la ciencia que da cuenta de la diversidad humana y cultural. […] su complejidad es tan
enorme como lo es su objeto general de estudio: el hombre en todas sus manifestaciones sociales,
culturales y biológicas, tanto En el pasado como en el presente.” (Gloria Artis, 2004: 10).
Con base en lo anterior para poder dar cuenta de lo que hace la antropología debemos situarnos en
el contexto histórico y social pues a lo largo de los años y dependiendo de los lugares en donde se
desarrolló han variado tanto su objeto, teoría, métodos y técnicas. De acuerdo con Mauricio Boivin y
Ana Rosato podemos enunciar tres momentos que fueron decisivos para la antropología durante los
cuales la construcción de las explicaciones del otro fueron diferentes, podemos enunciar de los tres
momentos lo siguiente: finales de XIX, la antropología se instaura como ciencia, se basa en el método
comparativo y lleva a cabo construcción del otro por diferencia; en el periodo entre guerras mundiales
en donde se cambió de método por el de observación participante, se crearon ramas de la diciplina
y se explicaba al otro por diversidad; Después de la segunda guerra, se utilizaron técnicas de otras
diciplinas pues las herramientas clásicas ya no eran suficientes, se volteó a ver la desigualdad en las
sociedades y la construcción del otro se dio por desigualdad; Boivin y Rosato dejan entre ver que exis-
te una cuarta categoría de otredad en donde el otro es lejano e incierto.