Microhistoria Miraflores 1 | Page 92

Ismael Sierra Estrada
atravesaron, y uno lo tiene incrustado en la columna, según lo que me contó el médico”
Y en eso venía mucha gente fuera del hospital, hablando. Y la señora salió y miró. Y me dijo:
“ Ahí viene el teniente, el juez y el corregidor. Creo que viene a interrogarlo a usted. Y veo que viene hasta su hermano. Hágase de que está dormido y está grave.”
Claro, yo si estaba muy grave. Pero ese rato, me había despertado. Como si alguien me avisara o me diera fuerzas para recordar lo que había sucedido.
Entonces escuché varios pasos que se acercaban en la pieza. Hice lo que me dijo la señora. Cerré los ojos, y me quedé como si fuera inconsciente.
Llegó el teniente y dijo al juez:
“ Este muchacho está muy grave. Hay que sacarlo, de inmediato para Villavicencio. Aquí no se puede hacer nada. Ni interrogarlo porque como lo vamos a hacer.”
Resulta que en ese tiempo, aviones era lo que sobraba: DC3, avionetas de una turbina o de dos motores.
En ese mismo día me remitieron para Villavicencio. Eso fue de un momento para el otro.
Cuando yo llegué a Villavo, volvió otra vez a reaccionar. Y un hermano mío me acompañó allá. Y me llevaron para la clínica Meta.
Claro cuando nosotros llegamos, el aeropuerto de Villavo hubo requisa. Y los policías aeroportuarios me revisaron y dijeron:
“ Ha llegado muchos muertos de Miraflores. Todos los días llegan. Jóvenes, muchachos y adultos. Esto hay que poner conocimiento al coronel, que es lo que está pasando.”
Antes que nosotros tuviéremos este problema, había llegado en 92