Microhistoria de Miraflores Guaviare de estos le comenté lo que yo había hecho.
Don pacho me dijo:“ No mijito no haga eso. Según lo que yo he escuchado eso son ilícito. No sé qué significara ilícito. Yo por lo menos, a mi chino no le voy a permitir que valla a sembrar coca. Para eso le estoy dando estudio con mi sudor.”
Don Pacho Martínez era una persona como anticuada, que no se salía de lo que él decía. Como los viejos de ese tiempo. Que no botaba ni pedazo de machete, ni hacha, ni barretón, porque era pedazos. No, esto señores a todo le daba valor y lo guardaba porque había costado plata a ellos.
Por eso tenía en ese tiempo esos señores plata, porque valoraban mucho el sudor de su trabajo.
Al año empezaron a llegar personas desconocidas en Miraflores. Persona que andaba prestando plata para que tumbara chagra.
O personas que iban miraba si uno tenía sembrado ya. Le apoyaba con recursos económicos lo que uno quisiera. Y de esta manera empieza el apogeo más grande del corregimiento de Miraflores.
Me acuerdo tanto que los grandes coqueros que existieron de 1975 para arriba, era el que cogía 200 o 300 arrobitas. Ese era el pudiente narco cultivador.
Esto era una época maravillosa. Había gentes que andaba llenas de plata en su maleta. Cuando llegaba una embarcación llegaba hasta el puerto a compra coca.
Un día que yo arrimé al puerto de Pacho Veintiuñas. Don pacho estaba bañando precisamente ese momento en el puerto.
Como arrimamos, ahí estábamos desembarcando de la canoa, cuando llego un señor con una maletada de dinero, y con dos pistolas en la cintura preguntado si nosotros llevábamos gramos.
Nosotros llevábamos un kilito, que eso era mucho. Mi hermano salió a vender y yo me quedé en la canoa, descargando con los muchachos.
69