ileras de surco de coca sembrada.
Microhistoria de Miraflores Guaviare
Entonces cuando reventó este apogeo de la hoja de coca, fue como una bomba.
Vino un avión de Villavo. Aterrizó en Miraflores. Y en ese avión venía poco de policías y DAS. Se embarcaron en cinco canoas. Fueron hasta donde Juan de Dios. Llegaron allá y lo amarraron a él.
Y le dijeron:“¿ Dónde quedaba las dos hectáreas de coca sembradas?”
Y la gente toda asustada dijeron donde quedaba. Y arrancaron y quemaron todo eso. Y a él se lo llevaron para la cárcel a Villavo. Eso pasó y se escuchaba en la Voz del Llano, la emisora.
A pesar de esta noticia, la gente seguía con el caucho. A don Pacho Martínez no le interesó este trabajo tampoco. Ya era de edad. Él siguió trabajando lo que estaba haciendo. Cotero de avión.
En estos trabajos que él realizaba, con estas empresas, los capitanes de aviación lo querían mucho.
Un día decidió que su hijo Máximo Martínez estudiara en Villavo. En ese tiempo, los pasajes no eran caros. Él llegó, habló con el capitán de aviación. Y le dijo al capitán:“ Mi capi, hágame un gran favor, écheme a mi niño Máximo para Villavo.”
El avión ya estaba listo para salir. El capitán ya estaba subiendo al avión. Cuando pacho dijo así, volteó y miró a Pacho.
Ye dijo:“ Pachito. ¿ Dónde está su niño? Tráigamelo”
Y en ese momento apareció Máximo. Ya un muchacho. Y capitán le dijo a pacho:
“ Pachito. ¿ Éste es el niño suyo?” Y él le contesta:“ Si, mi capi.”
63