Microhistoria Miraflores 1 | Seite 61

Microhistoria de Miraflores Guaviare
Y las comunidades, se estaba quedando solas. Por eso estaban tomando esta medida. No meramente hacia los curas, también lo hacia la justicia ordinaria por medio de corregidor.
Cada cauchero tenía que firmar en el corregimiento, su contrato de entrega, a los ralladores que llevaba. Si lo hacía por un año o por dos años.
Viendo esto, muchos de estos caucheros, se fueron hasta Issana, por lados de Brasil a traer los Curripacos como ralladores de cauchos.
Algunos fueron hasta puerto López a traer los Xicuanis, como ralladores de caucho.
Pienso yo por eso don Pacho dejó de ser más cauchero. Prefirió coger otro destino y educar sus hijos. Pacho Martínez trabajó muchos años como fletero de la empresa de aviones de Miraflores.
Así lo educo a sus hijos. Cada vez que tenía posibilidad de visitarlo, me iba hasta la casa de mi tía Joaquina Jaramillo, con el hijo de ella Máximo Martínez. Y así me pasaba los sábados y domingos de vez en cuando.
Don pacho era una persona, que uno nunca lo veía llevado del vicio. Era un señor que sabía que días se podía tomar y que día no podía dedicarse a esto.
Su finca cauchera, siempre quedó donde sus hijos nacieron. Y de esa finca que ayudaron a levantar sus hijos, no volvió ni siquiera a visitar. Pero él si sabía hasta dónde pertenecía sus tierras.
La vida de pacho, es una vida de mucha tristeza y también de mucho orgullo. Este colono no tenía estudio pero dio estudio a sus hijos. Marina es una enfermera, y Máximo, autor del himno del Guaviare, ahora es graduado en la ESAP.
El Conrado su hermano menor, es fiscal 20 de Villavo. Y el último, Marco Tulio, era docente. Pero ahora mantiene enfermo. Una mujer indígena cuando era un docente lo dañó, porque él no le gustaba ella.
Con el tiempo Pacho y Doña Joaquina Jaramillo vivía sino los dos. Y los 61