Ismael Sierra Estrada
Empezaron a hacer trochas, caminos, siringueras para la gente. Y otro iban colocando tigelina y la lengua donde cae la gotica de la leche.
Hasta que un día, le salió don Roselino Sanabria, a un trabajador de mi padre, diciendo que no rallara más ese camino. Porque los palos de caucho que él estaba rallando era de su propiedad.
Si era de su propiedad porque él tenía marcado con su nombre el palo, y mi padre no se había dado cuenta. Y además había dicho al muchacho que dijera que si él quería barracón cauchero que él le vendía.
A mi padre le sonó muy bien este negocio. Habló con mi madre. Mi madre le dijo que sí, que comprara. Porque ellos no estaban acostumbrados a vivir en un cañito.
Al otro día mi papá, se fue para entrevistarse con Roselino que era el dueño de esa tierra. Mi padre lo negoció a él por 25 bultos de caucho. Después que compró mi papá. El señor se fue de una vez para su tierra.
Y todas las mujeres las que se habían ido a trabajar con mi papá se fueron para esa finca que compró mi papá. Mi padre le colocó a esa finca“ El Porvenir”. Pero en cambio los blanco les tenía por nombre“ uno”. Y todas esas fincas de ellos era enumerada, el uno, el dos, hasta el ocho.
En esta finca empecé a crecer yo. Aquí nacieron el resto de mis hermanos. Y mi padre lo arregló esta finca muy bonita. Mi mamá y las trabajadoras eran mujeres muy trabajadoras. Y además el colono ese, había dejado yuca en cantidad. Había sembrado chontaduro, ñame, batata, caimo, piña, caña. Comida era lo que había en esa finca.
Pollos, los únicos que mi mamá no aceptó fue los marranos. Había como cuarenta marranos, pero mi madre no le gustaba esos bichos. Decía que era muy cochinos. Mi mamá era una de esas personas anticuadas. No le gustaba la carne de res, de marrano, tampoco le gustaba el pollo. Era de esa tribu Siriano, en los tiempos antiguos la comida ancestral, eso era lo que a ella le gustaba.
Mi mamá le gustó mucho este sitio porque había mucho pescado. Marisco sobraba. Y en la selva, había cualquier cantidad de fruta silvestre:
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