Microhistoria Miraflores 1 | Página 47

Microhistoria de Miraflores Guaviare
que el caucho valía trabajar. Y se puso a comprar puesto o buscar un socio para poder explotar esta materia prima.
Nosotros, el día que llegamos en la finca de Ciro Sandoval, era por la tarde, y de una vez nos recibió Ciro.
Y mi tía, que era la mujer de mi tío Manuel, nos recibió también porque ellos ya estaban viviendo en ese caño.
Yo pensé que íbamos a llegar a fundar a la orilla de un caño. Duramos como una semana organizando para poder salir donde estaba mi hermano.
Mientras tanto mi madre y las trabajadoras empezaron a hacer fariña y casabe para llevar.
Resulta que a mi hermano, mi tío lo había llevado a cierta distancia de la finca de don Ciro Sandoval. Para que él fundara sobre un cañito que llamaba Macallarí. Este caño es afluente de rio Apaporis. Y allá estaba metido mi hermano.
Llegó el día que salimos para allá. Caminamos casi todo el día, para poder llegar a ese fundo que él estaba arreglando. Mi hermano con sus cinco muchachos, ya había construido una casa, cocina, y estaba terminando la otra. Para que el día que llegáramos nosotros estuviera lista.
Había tumbado a su alrededor como tres hectáreas y no estaba para quemar todavía.
Nosotros llegamos ya a instalamos en este sitio. Lo primero que hizo mi padre fue rezar. Rezar con breo. Para protección de todo misterio que tiene la selva.
Recuerdo que ese tiempo, existía paludismo a la lata. Y eso sí, el que llegaba de Mitú, era recibido por esta enfermedad. Y en esa época, era muy poquito que llegaba los de malaria porque era único que tenía medicina que curaba este paludismo.
Con mi padre y la gente de mi hermano, y los que se fueron a trabajar con mi papá, conformamos un combo grande. Y nosotros éramos niños.
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