Microhistoria de Miraflores Guaviare
Y los sacerdotes de Brasil, tomaron la mismas medidas contra los caucheros colombianos.
Un cauchero tenía que pedir permiso especialmente al párroco de esa misión religiosa. Y ellos le daban permiso, por un año y hasta por dos años, y era por escrito.
Si un colombiano cauchero traía 20 muchachos, ralladores de caucho, al año tenía que presentarse en la maloca con 20 muchachos. Así sea mujeres niños lo que fuera. Tenía que presentarlos y si no aparecía con esos trabajadores se le prohibía entrar por segunda vez.
Aquí nuestro territorio, empezó a regir también, esa autoridad puesta por los sacerdotes. Y aquí lo hacía en la oficina de un corregidor, en muchas ocasiones allí se escribía como contrato para trabajar, un año o dos años.
Mientras tanto mi padre, que también fue cauchero, duró varios años en su maloca, que quedaba en Guadalajara Pacá. Lo que él hacía era sembrar yuca para autoconsumo, criar los pollos, para vender a los colonos que pasaban cuando iban a buscar trabajadores.
Mi madre era una persona que nunca le gusto la presa de pollo. Menos la carne de res. Era una mujer de tribu Siriano. Netamente con pensamientos antiguos.
Comida favorita de ella era la comida típica: La quiñapira, manicuara, hoja de caruru, hoja de yuca, flores de chontaduro, pepas de ciringa cocinados. Toda esta comida era su favorita. Ya de resto pescado y carne de monte, pero menos lo que criaban en la casa. No probaba.
Como decía anteriormente, mi tío pasó tiempo de violencia en Tolima. Duró 6 años trabajando en ese departamento. Mi primo Manuel y Fabiola son nacidos en Tolima. Después de violencia llegó a la comunidad, y empezó a buscar oportunidades.
Se encontró con la persona que cuento a ustedes, y se vino a trabajar caucho para alto Vaupés, en un sitio especifico. En corregimiento de Miraflores Vaupés.
Este era un corregimiento del que más se hablaba en esa época. Por las 25