Microhistoria de Miraflores Guaviare Ya colocamos camisas, pantalones, pantalonetas, e inclusive zapatos.
La piola de pescar ya no era de cumare, era un nailo. La flecha ya era implementada por zagalla.
La cerbatana era desplazada por escopeta. La tinaja de barro, ya no existía porque ya empezaron a utilizar la olla.
Las muchachas ya no colocaban falditas como anteriormente. Eran vestidos cosidos por ellos.
Ya se conocía la cara de ellos. que nunca conocieron, por medio de espejos.
Muchas de estas cosas atraía a mis paisanos.
Por eso era que cada año, cuando llegaba cauchero, a buscar o a conseguir trabajadores. Le pedía permiso al dueño de la maloca o sea al capitán de esa época.
Y se quedaba hasta dos días. Y abría todas las cajas de mercancía que él llevaba.
Cuando los muchachos llegaban: del monte, de la chagra, o de la pesca, a las casas. Alguien le decía que había llegado un cauchero con mucha mercancía. Y que había traído muchas cosas diferentes.
Y allá corría los muchachos jóvenes, y muchachas jóvenes, y los padres a mirar esas mercancías. Y se ofrecía a rallar caucho, sacando mercancía de una vez.
Algunos sacaba la ropas, machetes, ollas. Se venía solo a rallar caucho.
Los mismo hacia las jóvenes, tanto muchachos como muchachas. Se venía sola con los tíos o las tías a trabajar con el cauchero.
Mientras tanto el colono cauchero iba bajando. Por todo lado donde había malocas consiguiendo gente de esta forma.
Claro que ellos no obligaron. La necesidad puso en este camino a mis 23