Ismael Sierra Estrada
Y usted se va a dar cuenta cuando llegue ese periodo usted. Porque todos vamos a pasar por ahí.”
Y esto era lo me gustaba con Pacho Veintiuñas ir a visitar. Cuando yo bajaba de la finca de mi cuñado.
Para mí, pacho veintiuñas, ha sido el símbolo del Municipio de Miraflores. Porque después de que murió mi padre, don Miguel Navarro, don Carlos Ramírez, don Rodrigo Pizarro. Todos esos señores grandes, viejos de la época de cauchería. El último que quedó y conoció hasta la bonanza coquera, y las tomas guerrilleras, ha sido Pacho Veintiuñas.
La vida que llevó don pacho, no la ha llevado nadie. Después de haber criado sus hijos, unos profesionales. Y él quedó solo.
Me acuerdo tanto que, cuando yo encontraba, con Máximo Martínez, lo primero que me preguntaba Máximo era de su papá. Y me decía:“¿ Cuándo se va para Miraflores? Para yo mandar unos panes a mi viejo.”
Una vez que yo bajé, de mi trabajo a Miraflores. Lo encontré don pacho tomando y estaba borrachito. Y me reconoció, y me dijo:
“ Venga me acompaña”
Él nunca le gustaba tomar cerveza. Siempre cuando yo era muchacho lo miraba tomar aguardiente. En la época de caucho, Pacho le gustaba tomar aguardiente.
Ahora que estaba ya viejito, estaba tomando aguardiente. Cuando yo recibí esta copita de aguardiente él me dijo:
“ En este mundo habemos hombres de diferentes pensamientos, y con diferentes signo de nacimientos. Y ya bendecidos por mi Dios lo que ya somos. Por eso es que hay ricos, pobres, médicos abogados. Otros que no toman, otros que saben controlar. Y otros que son muy amarrados por eso tienen. Y otros como yo que le gusta aguardiente de vez en cuando.”
Y me dijo:“ El vicio es vicio mijito.” Y yo le dije a él:
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